1.000 puestos de trabajo, un 28% más de pernoctaciones y 40 congresos más. Son algunas conclusiones de los dos años de AVE lento en Lleida. Cámara de Comercio, empresarios, arquitectos o constructores sonríen irónicamente cuando se les pregunta sobre tales efectos y algunos hablan de «tomadura de pelo». No es el AVE esperado.

El alcalde de la ciudad, Àngel Ros, defiende la infraestructura «porque te sitúa en el mapa», pero recomienda más previsión a Tarragona y Barcelona para no se repita el mal ejemplo de Lleida: «Adif y Renfe deben ejecutar las obras de mejora del entorno de la estación ferroviaria», como sí ha pasado en la de Delicias de Zaragoza.

Vías aún sin cubrir

Los vecinos claman una y otra vez contra unas vías del tren sin cubrir y que separan la ciudad: los cimientos se podrán este otoño. También echan en falta la zona verde prometida, transformada en un parking provisional hasta que se construya el previsto de 600 plazas justo enfrente de la estación. De la entrada proyectada por detrás ni se habla. En definitiva, no hay plazos para la ejecución del Plan Especial de la Estación.

Horarios sin cuadrar

Además, los horarios de los trenes regionales aún no se han adaptado a los del AVE y la estación intermodal tren-autobuses (un modelo similar al de Huesca) es sólo un proyecto.

El AVE (200 km/h) circula incluso más lento que el Euromed (220 km/h). La misma ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que aseguraba que el AVE de Lleida se «pondría» a 250 transcurrido el verano y a 280 a final de año, ahora ya rehuye poner fechas.

El presidente de la Cámara de Comercio, Joan Simó, espera que los efectos se noten realmente en el año 2007. El AVE habrá llegado entonces a Tarragona y a Barcelona, los mercados naturales de Lleida. En teoría.

El tren en cifras

28 túneles y 97 viaductos son necesarios para hacer el trayecto entre Madrid y Lleida con el AVE.

491 kilómetros recorre el tren de alta velocidad entre la capital española y la capital del Segrià.

4.500 millones de euros es la inversión realizada para llevar a cabo esta infraestructura ferroviaria.

56 euros cuesta el billete sencillo de clase turista en el AVE. El sencillo preferente vale 86 euros.