La red viaria y de transportes del Madrid metropolitano está bien pensada y cuenta con buenas infraestructuras, pero el efecto llamada sobre el coche privado genera una demanda que no puede asumir. Demasiados coches para las carreteras, por muy grandes que sean. Ése es el diagnóstico que los responsables del Centro de Investigación del Transporte (Transyt) de la Universidad Politécnica de Madrid hacen de la movilidad en la capital.

Pese a que la aceptación del transporte público es muy alta (un 39,47% lo usa a diario), la red está siempre al borde del colapso, que se produce con cualquier anomalía: lluvia, un accidente, etc.

Restringir el coche

Las soluciones, según la Unión Europea, están en limitar la demanda, restringir el acceso del coche al corazón de la ciudad porque «las buenas infraestructuras atraen a más usuarios», según explica Ana María Pardeiro, investigadora del Transyt.

Si se consigue reducir ese flujo diario de coches, el futuro pasa por una almendra central con menos tráfico, mucha más densidad en la M-30 reformada y también más utilización de la M-40.

La bicicleta, fuera de sitio

La falta de sitio para la bicicleta es el gran defecto del sistema madrileño de transportes, según los investigadores del Transyt. «Se dice que es peligrosa y que en Madrid hay muchas cuestas, pero en el norte de Europa hace frío y la usan muchísimo», explica Esther Madrigal. La razón del poco éxito de la bici es doble: «A la gente le parece de pobres y no hay facilidades para usarla, como carriles, aparcamientos o duchas».

Las soluciones públicas

Transporte público

Pros: Potenciar Metro, Cercanías y EMT es la opción con mejores resultados y mayor aceptación.

Contras: Son las iniciativas más caras para las instituciones públicas, generan mucho endeudamiento.

El carril bus vao

Pros: Los coches con más de tres ocupantes que lo cogen ahorran tiempo. Fomenta el uso del bus.

Contras: Atasco en caso de accidente. Falta cultura para compartir coche. Resta independencia.

Calles peatonales

Pros: Atractivo y cómodo para pasear e ir de compras. Reduce mucho los atropellos de peatones.

Contras: Alto grado de rechazo entre comerciantes y residentes. Sin la costumbre que hay en Alemania.

Parquímetros

Pros: Reduce el acceso de vehículos privados al centro de la ciudad. Herramienta recaudatoria.

Contras: Muy mal aceptado por la ciudadanía, especialmente por los vecinos de zonas afectadas.

Radiales de peaje

Pros: Ofrece alternativas para acceder al centro de la ciudad y reduce el colapso de los grandes ejes.

Contras: Falta mentalidad. El usuario no quiere pagar por ir a trabajar. Uso esporádico (vacaciones).

‘Parking’ disuasorio

Pros: Los aparcamientos en las estaciones de Cercanías son muy cómodos para el usuario.

Contra: Necesitan vigilancia permanente. El ciudadano teme que su coche sufra un robo o daños.

Separadores carril-bus

Pros: Garantizan la fluidez para la circulación de los autobuses urbanos en las grandes avenidas.

Contras: Necesitan vigilancia permanente. El ciudadano teme que su coche sufra un robo o daños.

Peaje para la zona centro

Pros: Se usa en Londres, Copenhague, Oslo y Trondheim. Reduce el tráfico en la zona restringida.

Contras: Alto coste. Clasista. Divide a los usuarios entre los que pueden pagar para circular y los que no.

Matrículas alternas

Pros: La alternancia de coches según la matrícula (Roma, Mexico) reduce el tráfico a la mitad, en teoría.

Contra: El que puede compra dos coches. El segundo, más antiguo, contamina más de lo aconsejable.

Andés Monzón. Catedrático

“No hay coordinación entre las instituciones”

Andrés Monzón, el director del Centro de Investigación del Transporte (Transyt) de la Universidad Politécnica de Madrid tiene 50 años y va a trabajar alternando la caminata, el autobús y su coche.

¿Cómo ve la movilidad en Madrid?

Falta una estrategia pública. Se hacen cosas interesantes, pero no hay coordinación entre instituciones. Si la hubiera, no coincidirían las obras, como en Sol.

¿Qué problemas existen?

Madrid ha pasado de ser una ciudad compacta, con viviendas en altura, a una urbe dispersa, de casas unifamiliares. Eso genera dependencia del vehículo privado y aumenta la presión de la periferia sobre la red viaria de la capital. Demasiados coches.

¿Cómo se puede solucionar?

Hay que dar prioridad al transporte público en los accesos a Madrid, con carriles reservados. Es muy acertada la apuesta por el Metro. Se debe resolver el problema que crea la carga y descarga.

¿Y en el futuro próximo?

Nunca se llega al caos. La gente se adaptará a las restricciones de acceso al centro.

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