Dos de estos radares fijos ya están plenamente operativos en las carreteras de nuestra provincia, aunque antes de que acabe el año se instalarán otros tres, dos más en 2006 y los siete restantes en 2007. Esta iniciativa forma parte del Plan de Instalación de Radares Fijos puesto en marcha por la Dirección General de Tráfico en el mes de junio para reducir el número de accidentes en los que la velocidad excesiva es el factor determinante. Además, con estos dispositivos se pretende disminuir la velocidad media de circulación en carretera y, a la vez, recortar un 10% el número de víctimas mortales. Málaga y Sevilla –en donde se colocarán 17 radares– son las provincias andaluzas con más dispositivos de este tipo repartidos por las vías.