A los apelativos de ilegal y tercermundista, los vecinos añaden ahora una advertencia. Tildan al Ayuntamiento de temerario por respaldar su celebración, a pesar de las recomendaciones de la Unión Europea por los casos de gripe aviar registrados en distintos puntos de Europa. Dicen que el mercadillo es un «auténtico atentado contra la salud pública» porque la mayoría de los animales que se exhiben para su venta no están vacunados.