Joaquim Benet, jubilat.

«A Andorra tots els carrers són comerços». «Sóc d’Andorra. En proporció al terreny allà hi ha molt més comerç. A Andorra tots els carrers són comerços. Aquí hi ha molts llocs on no hi ha ni una botiga. Jo era el xofer particular de la senyora Salvat, la de l’editorial, i veníem a Barcelona gairebé cada setmana».

Mª del Mar González, ama de casa.

«Me voy a vivir cerca de La Campana». «Vivo por la zona, pero voy a ver un piso cerca de La Campana. Es el piso de una amiga y lo alquila. Llevo cinco años viviendo aquí, pero no me gusta el ambiente que está cogiendo. Al lado de mi casa había un local de prostitutas que ahora lo han cerrado. Las peleas son constantes».

Adriana Colas, periodista.

«Estem tractant el tema del civisme». «Treballo a la revista Nova Ciutat Vella. Ara estem tractant el tema del civisme i a l’hora de parlar amb els responsables de medi ambient, seguretat o mobilitat, entre d’altres, ens han tancat les portes. No ens donen dades i això ens dificulta la feina. Amb les associacions de veïns hi ha molt bon rotllo».

Francisa Anadón, jubilada.

«El civismo se tiene que enseñar». «Limpian mucho pero también ensucian mucho, no dan abasto. En esta calle pasa tres veces al día el camión de la basura. Soy la primera que si veo que tiran un papel digo que lo recojan, aunque me pongan verde. El civismo se tiene que enseñar ».

Daniel López, camarero.

«Lo que más me gusta de Barcelona es el ambiente creativo». «Soy de Chile. Para mi es importante ver hasta qué punto la sociedad catalana se puede abrir a la gente que viene de fuera. Lo que más me gusta de Barcelona es el ambiente creativo que tiene que ver con la tolerancia».