A los coruñeses nos va lo curioso. Al menos, en lo que a lenguas se refiere. La Escuela Oficial de Idiomas apostó hace dos años por el ruso y el árabe y le salió tan bien que, desde febrero –y por petición popular– impartirá chino, japonés y catalán.

«La gente no viene sólo a aprender un idioma», dice Teresa Vieira, directora de la escuela, «también quiere aprender la cultura, y en la clase se enseña de todo», precisa.

En vista del éxito de idiomas como el ruso o el árabe –que ya va por el centenar de matrículas–, el centro se lanzó al japonés y al chino en los cursos de verano. La respuesta fue total y los participantes pidieron más.

El caso del catalán se entiende mejor: es fácil y tiene salidas laborales. «Lo mismo sucede con otras lenguas romances, como el italiano o el portugués», dice Vieira.

En muchos casos, el interés por un idioma se convierte en pasión: hay alumnos que se apuntan a cuatro idiomas a la vez, ya que los horarios son flexibles y hay turnos de mañana y de tarde. En general, para defenderse en una lengua, a un alumno medio le bastan tres cursos. Para ser un auténtico experto, cinco.

Este año todavía hay más de mil plazas libres en los nueve idiomas que imparten en la escuela. «Los datos de la Consellería de Educación son erróneos», señala Vieira, que anima a todos los interesados a que se apunten. Pueden hacerlo en Pepín Rivero o por teléfono, en el 981 279 100.

Los clásicos

Inglés: Sigue siendo el rey. Aún quedan 203 plazas libres en cinco cursos.

Francés: Como idioma del bachillerato o segunda lengua. 178 plazas libres.

Alemán: Cada vez, más implantado en el mundo comercial. 117 vacantes.

Ruso: Una sorpresa que ha dado resultado. 113 asientos vacíos.

Italiano: Ha generado expectación. Quedan 46.

Un modelo pionero en Europa

El modelo de enseñanza de lenguas de la Escuela de Idiomas es único en Europa –a excepción de la República Checa–, y está adaptándose a la nueva normativa comunitaria. De este modo, el nivel alcanzado en el centro será homologable en los países de la Unión. Incluso el Parlamento inglés hizo una mención a su excelente programa de enseñanza.