Kaczynski se dirige a sus seguidores en Varsovia, Polonia (EFE)
Kaczynski se dirige a sus seguidores en Varsovia, Polonia (EFE) EFE
La Comisión Electoral Nacional informó de que al 30 por ciento del escrutinio, Kaczynski logró el 54,8 por ciento, mientras que su oponente consiguió el 45,1 por ciento.

Según los sondeos, el conservador Kaczynski obtuvo en esta segunda vuelta electoral el 52,8 por ciento de los votos, mientras que su único rival, Donald Tusk, de Plataforma Cívica (PO), logró el 47,2 por ciento.

En la primera vuelta por la Jefatura del Estado, celebrada el pasado día 9, el candidato más votado fue Tusk. La diferencia entre ambos fue entonces del 3,5 por ciento.

La ventaja ahora de Kaczynski, quien en los últimos días fue remontando posiciones en las encuestas, es, según la televisión polaca de 5 puntos.

Según la televisión pública polaca TVP, el triunfo inesperado de Kaczynski se produjo en una jornada electoral que registró un índice de participación del 50,6 por ciento, frente al 49,7 por ciento de la primera vuelta.

El triunfo conservador podría deberse a una mayor capacidad para movilizar a su electorado
En una primera lectura de los resultados, los analistas sostienen que el triunfo del conservador podría deberse, en parte, a una mayor capacidad para movilizar a su electorado. La victoria de Kaczynski, de confirmarse mañana, lunes, con la divulgación de los resultados oficiales, convertirá al PiS en la fuerza política más poderosa de la próxima legislatura.

El PiS, con el hermano gemelo del virtual próximo presidente polaco, Jaroslasw Kaczynski a la cabeza, ganó las elecciones legislativas del pasado 23 de septiembre, aunque deberá gobernar en coalición con el PO.

Jaroslaw renunció hace un mes a convertirse en primer ministro para ayudar a su hermano, pues a su juicio, Polonia no está preparada para tener a dos hermanos en los dos puestos más importantes del país.

Tras la divulgación de los sondeos a pie de urna realizados para la TVP, Kaczynski declaró que Polonia necesita un arreglo de cuentas con los culpables de los males que azotan al país, aunque lo que más urge es concordia para construir un mejor futuro.

El mensaje de Kaczynski, de 56 años, mezclaba promesas para atajar la corrupción que a su entender anida en el país, medidas para avanzar en el sistema de bienestar social y declaraciones para reforzar el papel de Polonia en la Unión Europea (UE) y el mundo.

Frente a la retórica patriótica de Kaczynski, cuyo paso por la alcaldía de Varsovia fue un ejercicio de conservadurismo, Tusk abogaba por la moderación y recetas para incentivar la economía. De confirmarse los pronósticos, el cambio en la Jefatura del Estado será evidente, pues los analistas sitúan la figura de Kaczynski en las antípodas del izquierdista Aleksander Kwasniewski, quien ejerció la Presidencia en dos mandados consecutivos de cinco años.

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