La Swedish Association for Sexuality Education (Asociación Sueca para la Educación Sexual), conocida por su acrónimo RFSU, ha solicitado la sustitución del término 'himen' por el de 'corona vaginal', que consideran una expresión mucho más descriptiva y correcta para referirse a esta parte de la anatomía femenina.

Etimológicamente, la palabra 'himen' procede del griego, y su traducción es 'membrana'. Según la información de Los Angeles Times, la palabra sueca utilizada hasta la fecha era 'modomshina', que se traduce literalmente por 'membrana de la virginidad'.

El mito que rodea al himen fue creado para controlar la libertad y la sexualidad de las mujeres

Precisamente, en torno a esta denominación, es donde se origina el debate. A lo largo de la historia y en distintas culturas, el himen ha estado estrechamente vinculado a la virginidad femenina.

Sin embargo, ahora se sabe que la falta de himen no es un indicativo exacto para saber si una chica ha mantenido ya relaciones sexuales; de hecho, son pocas las mujeres que nacen con esta membrana en la vagina.

Recientemente, se ha demostrado además, que la mayor parte de las mujeres no tienen ninguna membrana ni ninguna otra estructura anatómica que les produzca dolor ni sangrado durante la primera relación sexual. Precisamente por esto, la RFSU no considera apropiado continuar usando esta palabra.

El himen está formado por varios pliegues que forman una membrana mucosa; de ahí, que esta asociación considere adecuado el uso del término 'corona vaginal'. "La corona vaginal es una parte permanente del cuerpo de una mujer, a lo largo de su vida", ha dicho Asa Regner, secretaria general de RFSU.

"No desaparece después de la primera relación sexual, y la mayoría de las mujeres no sangran esta primera vez. El mito que rodea al himen fue creado para controlar la libertad y la sexualidad de las mujeres", continúa.

Hace unos meses, la misma asociación publicó un libro para disipar algunos de los mitos acerca de este tejido.