Amnesia sexual
Es un fenómeno poco frecuente, vinculado al estrés emocional o físico. ARCHIVO

Poco se sabe del fenómeno conocido como amnesia sexual, un episodio concreto de pérdida de memoria producida tras el coito, y que se prolonga durante un breve lapso de tiempo. La persona que lo sufre no es capaz de recordar nada de la relación sexual que acaba de mantener, ni de ningún otro acontecimiento reciente.

Esta amnesia puede ocurrirle a cualquier persona y de forma inesperada; aunque, sí es cierto que las posibilidades de sufrirlo se incrementan en aquellas personas mayores de 49 años.

En los hombres, la amnesia transitoria se vincula a un esfuerzo físico; en las mujeres, a trastornos emocionales

Como informan desde Fox News, es un tipo de amnesia transitoria global (TGA, en sus siglas en inglés) que provoca una pérdida de memoria durante un breve intervalo de tiempo, que no llega a superar las 20 horas. Durante ese lapso de tiempo, la persona es incapaz de recordar acontecimientos recientes, o cualquier información nueva; aunque en ningún caso, llega a olvidarse de su propia identidad o de quién es la persona con la que se encuentra.

La TGA no es originada por condiciones neurológicas, ni por un golpe en la cabeza (como ocurre en el caso de la epilepsia, por ejemplo); sino que está vinculada al estrés, de tipo emocional o físico.

En este sentido, la amnesia transitoria puede producirse en los siguientes supuestos: Tras un esfuerzo físico excesivo, tras una inmersión en agua muy fría o caliente, tras un fuerte trastorno emocional, tras sufrir estrés laboral, o tras el coito (amnesia sexual), presentándose normalmente después del clímax.

La explicación de esta pérdida de memoria radica en la falta de flujo sanguíneo en el cerebro, dañando la capacidad de la persona para recordar las cosas.

En caso de verse afectado por esta leve amnesia, se recomienda acudir al médico para descartar complicaciones mayores. Los síntomas que pueden indicar este problema son diversos, así por ejemplo, los médicos señalan una repentina confusión y la repetición de preguntas del tipo '¿En qué fecha estamos?', '¿Qué estábamos haciendo?'.

También pueden ser indicios de ello un repetitivo dolor de cabeza, naúseas, agitación o ansiedad. Parece que la probabilidad de sufrir un episodio de TGA en los hombres se vincula más bien al esfuerzo físico; mientras que en las mujeres, son los trastornos emocionales o la ansiedad, los que aumentan el riesgo.

La media de duración de estos episodios ronda las seis horas, y parece demostrado que no se originan daños graves tras la repentina pérdida de memoria.