Internet rebaja 20 años la edad de los adictos al azar

  • Los malagueños acuden a terapia para abandonar el juego entre los 26y los 35 años.
  • Sólo la mitad consigue dejarlo.

«Hace unos años no pensábamos que un jugador patológico pudiera participar en juegos no presenciales», reconoce el presidente de la Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Amalajer), Francisco Abad.

Las apuestas on line y los casinos en Internet «han hecho que gente que antes no accedía a ese mundo ahora sí lo haga; es una de las cosas negativas de las nuevas tecnologías», se lamenta Abad.

Según los datos de su colectivo, esta variedad de nuevas adicciones (móvil, videojuegos y número de tarificación telefónica adicional incluidos) ha hecho que la edad de los malagueños que acuden por primera vez a terapia se haya reducido de entre los 45 y 55 años de 2004 a la horquilla de 26 a 35 años en la actualidad.

Un total de 221 pacientes están rehabilitándose con Amalajer. 146 son incorporaciones de este año.

Se trata de hombres en su mayoría (129, de los que siete son familiares de adictos), mientras que la mayor parte de las mujeres que acuden son pareja o madre de los enfermos, quienes llegan a ejercer «maltrato psicológico, económico y físico», recalca el presidente de la federación andaluza, Juan Luis Suárez (el congreso regional se celebra hasta el martes en el hotel Don Pablo de Torremolinos).

La terapia dura dos años (dos sesiones grupales por semana). La mitad de quienes comienzan la rehabilitación la abandona. El 97% de los que la acaban sigue sin jugar cuatro años después.

PEPE NIEVES. 26 años, trabaja en una asesoría: «Mentía a mi familia todo el día»

«Estoy en rehabilitación desde abril. Llevaba año y medio jugando en las tragaperras. Empecé por curiosidad. Cada vez gastaba más. Al final siempre pierdes, aunque el día anterior ganes. Daba igual tener un buen o mal día en el trabajo, tenía que jugar.

Mi madre me dio 12.000 euros para independizarme. Me lo gasté casi todo. Me descubrió al mirar en el banco. Decidí ir a terapia. Ella y mi novia me ayudan mucho. Me vigilan las cuentas. Antes les mentía todo el día. Mentía más que hablaba».

Mostrar comentarios

Códigos Descuento