Tres controladores aéreos del aeropuerto de Madrid-Barajas, dos controladores y un supervisor, han sido hospitalizados este miércoles con síntomas de intoxicación por un "fuerte olor de queroseno" en su área de trabajo, lo que ha motivado el cierre de la torre Sur de control, según informaron fuentes sindicales.

La empresa no se aviene a tomar ninguna medida alegando que habría que remover metros cúbicos por debajo de la torre

Las mismas fuentes indicaron que los tres trabajadores, a quienes se les ha administrado los fármacos pertinentes, tendrán que pasar 24 horas en observación a la espera de recibir el alta médica. No obstante, los primeros análisis realizados apuntan a "una mejoría".

Ante el cierre de la torre de control Sur, el control de la rodadura de aviones de las terminales 1 y 2 ha sido asumido por la torre Norte, lo que según los sindicatos, afecta a la operatividad que será "más lenta", ya que al no haber visibilidad directa sobre la zona.

Fugas en la canalización de queroseno

El sindicato USCA ha denunciado en varias ocasiones que desde 2003 se vienen produciendo fugas en la canalización de queroseno de la plataforma que, pese a que se han venido sellando por parte de AENA, han dejado un poso que hace que los vapores emanen produciéndose un "efecto chimenea" con la escalera de la torre que alcanza al centro de control. El ente público asegura que los valores son "normales", después de las mediciones realizadas.

"La empresa no se aviene a tomar ninguna medida alegando que habría que remover metros cúbicos por debajo de la torre, pero alguna solución debe tomarse para que estos vapores no lleguen a la torre de control, ya no sólo por la salud de los trabajadores sino porque en semejantes condiciones no se pueden prestar el servicio necesario", concluyeron las mismas fuentes.

Consulta aquí más noticias de Madrid.