Mi mascota y yo (1)

Soy Cristina García, vivo en Majadahonda y soy presidenta de la asociación Galgos sin fronteras.
  
  
Cristina García
Rescaté a Dulcinea hace tres años de la perrera de Cantoblanco y la adopté. Era un despojo canino sin edad ni nombre. No quería vivir y recelaba del contacto humano. Con mucho cariño, he conseguido que sea una mascota como las demás, aunque sigue temiendo a la voz masculina y mete el rabo entre las patas al oír gritos. Come como cualquier perro, no necesita correr todo el rato y, en casa, lleva una remolona vida de gato. Es distinguida de porte y elegante al caminar.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento