En el punto de mira de la ficción

  • Los "quieren" muertos o en peligro: la retorcida mente de guionistas y escritores ha puesto a varios poderosos al borde del precipicio.
  • La temática del magnicidio y los ataques contra personalidades ha dado un sinfín de argumentos: repasamos los más impactantes.
En 'La zona muerta' se amenaza la vida del presidente de los EE UU.
En 'La zona muerta' se amenaza la vida del presidente de los EE UU.
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Joan Laporta es el último, pero antes fueron Charles de Gaulle o George W. Bush. La lista de poderosos cuya vida ha corrido peligro en el cine o la literatura es amplia: a veces partiendo de hechos reales, a veces sólo fruto de la imaginación, aquí van algunos magnicidios artísticos.

Joan Laporta. Matad al presidente, 2009.

Sebastià Bennasar es el autor de una novela puesta a la venta ayer: narra el complot de un grupo neonazi para acabar con el presidente del Barcelona. Algo es cierto: al poco de llegar al club, Laporta vio su casa cubierta de pintadas, al parecer de los Boixos Nois, con frases como "Te vamos a matar" o "Localizado".

Charles de Gaulle. Chacal, 1971.

Frederick Forsyth se hizo conocido con esta novela, que detallaba un plan para asesinar al presidente francés. Basada en hechos reales (un grupo terrorista, la OAS, lo intentó), Forsyth aprovechó para reflexionar sobre las relaciones internacionales en esa época, la política francesa y la propia figura de De Gaulle. Tuvo una versión cinematográfica en 1973.

George W. Bush. Muerte de un presidente, 2006.

Muerte de un presidente es un mockumentary (falso documental) que especulaba sobre la muerte del predecesor de Obama, que era tiroteado en Chicago en 2007. Las imágenes reales se mezclaban con una historia ficticia que, más allá de por su morboso tema, no provocó demasiado interés. Bush también corrió peligro en Checkpoint, novela de Nicholson Baker.

Carlos y Diana. Juego de patriotas, 1987.

Diana de Gales, de la que algunos mantienen que no murió en un accidente sino asesinada, ya estuvo amenazada por la pluma de Tom Clancy. En esta entrega de las aventuras de Jack Ryan, los príncipes de Gales estuvieron a punto de morir a manos de un ficticio grupo terrorista irlandés.

John Major. Eye of the storm, 2009.

El novelista británico Jack Higgins también explotó la veta del magnicidio en este libro, donde describe el fallido intento de asesinato del entonces primer ministro John Major a manos de un joven pistolero irlandés contratado por un millonario iraquí.

Gobierno británico. V de Vendetta, 1982-1989.

El magistral cómic de Alan Moore y David Lloyd no se conformó con un presidente o ministro, sino que planteó algo más radical: todo el Parlamento británico y sus ocupantes podrían volar por los aires a manos de un anarquista. La digna adaptación al cine fue estrenada en 2005.

Ronald Reagan

El caso de ex presidente estadounidense es todavía más curioso: nunca intentaron matarlo en la ficción, pero sí en la vida real a causa de una película. En 1981, a la salida de un hotel en Washington, un tal John Hinckley Jr. disparó a Reagan (por cierto, único presidente estadounidense en activo que ha sobrevivido a una bala) para impresionar a Jodie Foster. ¿El motivo? Foster era una de las protagonistas de Taxi Driver, donde Robert de Niro trata de matar a un senador.

Presidentes de EE UU. Varias películas y novelas.

Dicen que es el hombre más poderoso, pero el inquilino de la Casa Blanca ocupa una profesión de riesgo. Películas como Domingo negro (1977, John Frankenheimer), En la línea de fuego (Wolfgang Petersen, 1993) o Air Force One (también de Petersen, 1995) han especulado con su posible muerte. Además, novelas como Binary (Michael Crichton, 1972) también lo ponen bajo amenaza. Y La zona muerta, de Stephen King (adaptada al cine por Cronenberg) incluso lo justifica: ese futuro presidente americano pondría, tarde o temprano, a la humanidad en peligro.

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