Robin Hood moderno
Varios banqueros se han convertido en 'Robin Hood' modernos. ARCHIVO

El último caso de ‘Robin Hood’ del S. XXI lo hemos tenido esta semana en Alemania. No es el primero y tampoco ha acabado bien para su protagonista.

La directora de una sucursal del VR Bank en Bornheim, un pueblo de 1.500 habitantes próximo a Bonn, fue condenada esta semana por un tribunal de esta localidad a 22 meses de prisión y devolver los 1,1 millones de euros que había quitado de las cuentas de los ricos para meterla en la de los más necesitados por medio de 117 transferencias, como informan en la BBC.

Su forma de operar era tan sencilla como arriesgada, ya que otorgó créditos a pobres moviendo hasta 7 millones y medio de euros de cuentas de los más adinerados. La estrategia era reingresar el dinero en las cuentas de los ricos una vez los beneficiarios lo devolvieran. Pero muchos no pudieron devolver parte del crédito lo que provocó que esos 1,1 millones no regresaran a sus cuentas de origen.

La banquera ‘Robin Hood’ se libró de una sentencia mayor (cuatro años de cárcel) ya que confesó inmediatamente que ella era la culpable de esa falta de dinero y el fallo tuvo en cuenta que el dinero no era para beneficio propio.

Otros ‘Robin Hood’ banqueros

El de esta banquera germana de 62 años no es el único caso de ‘Robin Hood’ moderno:

Sebastià Pelachs, ex director de una entidad bancaria de Besalú (Girona), fue condenado a dos años de cárcel y una multa de 4.000 euros por ayudar a la gente necesitada de su localidad (de la que también había sido alcalde) durante 13 años. Se estima que pudo haber manipulado 800.000 euros.

Peter Taubinger, banquero alemán al frente de al frente de una sucursal en Tauberfranken, también fue acusado de mover grandes cantidades de dinero de las cuentas de los más adinerados para ayudar a aquellos clientes en números rojos.

¿Existe el ‘síndrome del banquero Robin Hood’?

Tras la existencia en lo últimos años de varios casos similares, los expertos comienzan a preguntarse si existe un síndrome (desde el punto de vista psicológico) que lleva a un banquero a actuar de este modo.