Una empresa argentina deberá pagar una indemnización por el despido injustificado de un trabajador por jugar con una videoconsola en horario laboral.

El tribunal considera que la actividad era susceptible de un correctivo disciplinario, pero no de un despido La Cámara Laboral de Buenos Aires ha dictado una sentencia según la cual el empleado, que trabajaba como vendedor en un concesionario de automóviles, deberá ser indemnizado por la empresa con 225.000 pesos, unos 40.000 euros, por despido improcedente, según han informado este viernes fuentes judiciales.

La empresa alegó que el vendedor había sido apercibido varias veces por estar jugando en horario de trabajo, pero el tribunal consideró que la actitud del empleado no tenía la gravedad necesaria para justificar el despido.

"El hecho de realizar una actividad lúdica en horario de trabajo importó ciertamente un incumplimiento contractual susceptible de un correctivo disciplinario, pero no revistió entidad suficiente como para justificar la ruptura del vínculo", agrega el dictamen.

El tribunal también tuvo en cuenta que cuando el vendedor se dedicaba a sus "actividades lúdicas" no había clientes a la espera de ser atendidos o "que hubieran manifestado alguna queja".