Cayetano Rivera
Cayetano Rivera se despoja de su traje de luces. Vanity Fair

El segundo hijo de Carmina Ordóñez y Paquirri, Cayetano Rivera, no sólo lucirá torso perfecto  este jueves desde el próximo número de la revista Vanity Fair. Además, el diestro revelará algunos aspectos poco conocidos de su vida, como que iba para sociólogo cuando se encontró de frente con el mundo del toreo.

La fama me condiciona bastante, desgraciadamente A lo largo de una entrevista en profundidad realizada días antes, Rivera lamenta las mentiras que dice de él la prensa del corazón. La última, que se casaba. Las que más le molestan, sin embargo, son las que hacen daño a las personas a las que quiere. "La fama me condiciona, desgraciadamente", afirma.

También opina sobre tradiciones e, incluso, religión. "¿Qué si un torero puede ser ateo? Supongo que sí... Yo creo que existe una vida espiritual, pero en el fondo lo que hay que disfrutar es la vida de aquí. Luego si hay cielo, ya veremos".

A su madre la recuerda "con todo el amor del mundo": "Siempre fue una buena madre para mí y para mis hermanos. Tenía sus cosas buenas y malas, pero ella vivió su vida como quiso".

Y no corrige la definición que de él hacen sus amigos: cabal, reservado, fiel, competitivo y perfeccionista.