Adolescentes de medio mundo llevan meses esperándola. Saben lo que pasará, porque lo han leído en el libro. No necesitan ver dos horas más a Pattinson o Stewart, porque les tienen plastificados en la carpeta.

Pero da igual. 'Hay' que ver Luna nueva, la segunda entrega cinematográfica de Crepúsculo. Se estrena este miércoles.

Locura juvenil

Pasó con los cuatro libros y la primera película: las expectativas se quedan pequeñas. Dicen que es la película con más entradas vendidas con antelación. ¿Qué pasó para que el globo se hinchara todavía más?

Dicen que es la película con más entradas vendidas con antelaciónSus protagonistas, además de portadas de cine, coparon las páginas del corazón. Son jóvenes, guapos, rebeldes y, parece ser, se quieren. En la vida real pueden amarse sin limitaciones. Pero verlos sufrir en el cine tiene más morbo.

Los amantes de Forks

Kristen Stewart es cada vez más protagonista. Su Bella es la quintaesencia del adolescente: no sabe si vivir, morir o transformarse en una criatura eterna (un poco como Britney Spears o Marujita Díaz). En cada película lo pasa peor. No sólo tiene que preocuparse de su sangre sino también de su novio, de la familia de su novio y de los muchos enemigos de la familia de su  novio. Eso sí, cada vez está más guapa.

A Robert Pattinson le pasa lo mismo: está muy guapo, aunque por desgracia sale menos que en la primera. Su personaje se esfuma para buscarse a sí mismo  (¿qué estuvo haciendo durante los cien años que lleva malviviendo?) pero aparece cada vez que Bella y la película se descontrolan (sucede bastante a menudo). Pattinson muestra la misma palidez, y parecida expresividad, que una pared pintada de blanco. Pero también sigue estando muy guapo.

Dubitativos licántropos

Y si Stewart está algo perdida y Pattinson tiene dudas, qué decir de los hombres lobo que se suman al baile. Liderados por un anabólico Taylor Lautner, los licántropos tienen más desavenencias y angustias que un grupo de linces ibéricos. Pero poco importa: se depilan. Y se quieren. Quieren a Bella. Con un poco de esfuerzo, hasta puede que quieran a Edward.

Porque no mucho más que eso es Luna nueva: amor, idas, venidas y hormonas revolucionadas con el freno de mano puesto. Un éxito.

Los chicos salvajes

Son más parecidos a Richard Burton y Liz Taylor que a Spencer Tracy y Katherine Hepburn. Además, él es más alto que Bogart y ella menos elegante que Lauren Bacall. Pero arrasan.

Pattinson y Stewart despiertan pasiones cinematográficas y, sobre todo, hormonales. Pero tienen sus defectos. Pattinson se ha definido como "maniaco depresivo" y reconocido su alergia al jabón: "He llegado al punto en el que no puedo soportar el aire a mi alrededor". Stewart, de momento, no ha dicho nada sobre este tema.