Radovan Karadzic
El ex líder serbobosnio Radovan Karadzic (dcha) durante una vista preparatoria de su juicio. EFE

Los jueces del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) aplazaron este martes el juicio a Radovan Karadzic hasta que decidan esta misma semana cómo debe continuar el proceso, que boicotea el ex líder serbobosnio al no haberse presentado a tres de las cuatro vistas celebradas.

El ex líder serbobosnio compareció este martes por primera vez ante el TPIY, que le juzga desde la semana pasada por once cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente ocurridos durante la guerra de Bosnia (1992-1995). Tan pronto como esté preparado, lo comunicaré con tres semanas de antelación

Desde que comenzara el juicio el pasado 26 de octubre y, en las tres vistas celebradas hasta ahora, el banquillo de los acusados ha permanecido vacío.

Karadzic insistió este martes en una vista extraordinaria en que necesita más tiempo para preparar su defensa y anunció que impugnará la jurisdicción del TPIY. "Nunca he deseado boicotear este juicio", indicó el ex líder serbobosnio, quien añadió que "es la última oportunidad de contar la verdad".

"No puedo participar en un juicio donde no se respetan mis derechos fundamentales", continuó el acusado, que mantiene que no ha tenido tiempo de leer las más de un millón de páginas que le ha entregado la Fiscalía.

"Tan pronto como esté preparado, lo comunicaré con tres semanas de antelación", insistió.

Alegaciones iniciales

Por su parte, la Fiscalía propuso que Karadzic presente sus alegaciones iniciales, con la posibilidad de completar los mismos en un futuro y solicitó al acusado que explique "por qué" no está en posición de exponer sus alegaciones iniciales. Además, opina que la mejor opción es imponerle un abogado de oficio.

Karadzic, de 64 años, se defiende a sí mismo en el juicio y no se ha presentado en las vistas para forzar a los jueces a que le concedan más tiempo para preparar su defensa por los once cargos que se le imputan, entre ellos dos por genocidio, en relación con la masacre en 1995 de Srebrenica, donde murieron unos 8.000 musulmanes varones, y con las 12.000 víctimas civiles del asedio de Sarajevo.