La década del terrorismo islámico, de los villanos con corbata, de la crisis económica y de los galácticos estrellados en Alcorcón está a punto de tocar a su fin, y Nacho Vegas, en mitad de tantas debacles, se erige como uno de los pocos genios que nos ha brindado últimamente este mundo cada vez más adocenado y desconcertante.

Si hubiera justicia, este prolífico cantautor y escritor asturiano estaría situado en el pedestal reservado a los músicos más aclamados del momento, acaparando todos los focos. Pero como ni la hay ni se la espera, Vegas continúa en penumbra, cubierto de menos elogios de los que merece, e inmerso en su particular estado de gracia compositivo, que dura casi diez años y que parece eterno.

Crecí comprando muchos epés, cuando aún se valoraba más el formato. Pero llegó la estafa del  maxisingle y el CD

Así, mientras algunos músicos de su época abrazan el más sangrante de los aburguesamientos, se abandonan a inútiles ejercicios de ombliguismo o siembran una incomprensible euforia grabando discos inofensivos y banales, Nacho Vegas sigue su camino, ajeno a todo, atento a sus pulsiones, regido por su clarividente mente, su explosiva imaginación y su tragicómica visión del ser humano, y ahí le tenemos, labrándose una carrera tan genuina y personal como admirable.

El Género Bobo (Limbostarr, 2009) es la última muesca de su revólver, que le devuelve en plena forma, aunque en un registro algo menos intenso y doliente que en Manifiesto Desastre, esa vitriólica radiografía de los vaivenes amatorios que publicó en 2008.

David Bowie.

Esta nueva creación es un EP, y ante los más escépticos que son capaces de dudar de joyas como Seis Canciones Desde El Norte o Miedo Al Zumbido De Los Mosquitos, publicados en este formato, Vegas se explica: "Crecí comprando y escuchando muchos epés, cuando aún se valoraba más el formato. Pero primero vino la estafa del maxisingle y después el álbum en cedé como formato prioritario para la industria musical. Yo procuro dotar a los epés de una entidad propia y no limitarme a incluir descartes de los álbumes".

El Género Bobo da razón a su autor. Las Inmensas Preguntas, por ejemplo, es desde ya un pequeño clásico de su repertorio, y quizá la que más entronca con su habitual tono desesperado. Es ahí donde más lame llagas, donde más sangra, como se puede comprobar en el vídeo que arriba incluimos.

Ante eso, Vegas aprovecha para reivindicar el poder balsámico de una mirada cómplice, de un beso tierno, de una palabra amiga: "El amor es necesario para sentirte vivo, sí, no sólo el amor a una persona en concreto. Es una lástima que las cosas más necesarias sean las más inútiles".

Entre sus muchas virtudes, nuestro protagonista tiene una esencial, y es su discurso medido, ajustado. Aunque su tendencia a la melancolía y su sarcasmo recalcitrante dominan, ni se limita al tremendismo ni apuesta constantemente por el desenfado y la ligereza. Es su capacidad para integrar dioses y monstruos, humor y tragedia, lo que humaniza su obra, lo que la acerca y la tatúa en la piel del oyente.

Ni es un melodramático de postín ni es un frívolo, es Nacho Vegas, un cronista de la existencia: "No utilizo las canciones para nada. Pero sí, siempre reflejan mi relación con el mundo, mi manera de cuestionarlo todo empezando por uno mismo. Y dios bendiga al relativismo".

Xabel, mi hermano, ha escrito grandes canciones y posee una voz propia"

Vegas sólo tiene 34 años, algo inaudito teniendo en cuenta que lleva ocho años como solista, publicando obras a destajo, y ya en los 90's destacó al frente del grupo asturiano Manta Ray. Su familia y su juventud marcaron a fuego su rumbo. Antes de debutar a comienzos de siglo XXI con el bellísimo Actos Inexplicables falleció su padre, protagonista de la conmovedora El Ángel Simón, y Xabel, su hermano pequeño, también formó parte del citado grupo, además de destaparse con acierto como solista hace poco.

El creador de Historia De Un Perdedor revisa con una mezcla de cariño y respeto su pasado: "Kurt Cobain falleció cuando yo tenía 19 años, y eso me impresionó mucho. En los 90's, y del grunge, era fan de Nirvana, de Screaming Trees, de Mudhoney... y sí, mi relación con mi padre me marcó, como a todo el mundo. Para mí, además, fue un primer acercamiento a la muerte. Cuando murió tenía 48 años, y hoy muchos amigos míos tienen esa edad o están cerca. Sigue siendo todo muy extraño, pero muy real también".

"Mi relación con los miembros de Manta Ray es muy buena, como lo fue siempre, y si te fijas todos están haciendo algo en solitario. Esa suma de personalidades les hacía un grupo muy especial. Xabel, mi hermano, ha escrito canciones preciosas. Además, creo que posee una voz propia que se irá imponiendo y le alejará de las comparaciones conmigo", agrega.

El Molinón.

Insatisfacción vital

Tampoco duda en retroceder y mirar atrás para enjuiciar dos hechos. Uno relevante, el otro también: la crisis y su disco favorito: "¿Crisis actual? Hace años que la gente está jodida, y eso lo nota cualquiera. Si los sueldos suben un 16% en diez años mientras que la vivienda lo hace en un 150% no sólo generas crisis económica, sino insatisfacción vital. Por eso la música es necesaria, da igual si la descargas o la compras... y mi disco favorito, si tuviera que elegir uno, me iría a los 70's y sería el Ziggy Stardust, de David Bowie".

Volviendo al presente, Vegas rompe con esa absurda manía intelectualoide de desprestigiar al fútbol y asume con fervor su amor al Sporting de Gijón: "Más que un equipo, es una metáfora de la vida; los que somos sportinguistas lo sabemos y lo sufrimos".

Fernando Pessoa.El mismo tesón exhibe cuando se le pregunta por el estado de la política, tan omnipotente y discutida: "En algunas de mis canciones aparece como telón de fondo. La sigo, desprecio profundamente el ultraliberalismo y, como aunque no quiera tengo fe en el hombre y prefiero a una persona buena que a una capaz, soy de izquierdas".

Por suerte, Vegas, como todos aquellos que sufren desengaños de tanto en tanto, ha desarrollado mecanismos para combatir el desaliento, y dos de ellos son la lectura y el cine: "Entre mis libros favoritos se encuentran cualquiera de Carson McCullers o de Raymond Carver, o El Libro Del Desasosiego de Pessoa, al que siempre vuelve uno de vez en cuando. En cine, soy muy fan de de directores como Mike Leigh o Kaurismaki".

Desprecio el ultraliberalismo y el cine español vive un momento nefasto"

Fiel a su estilo, aquí tampoco duda en sacar el estilete: "El cine español sigue viviendo un momento nefasto. Prima eso que llaman valores de producción y se hacen muy pocas películas emocionantes. Me pareció impresionante 4 Meses, 3 Semanas Y 2 Días, pero una película así, tan barata, sería inviable aquí. Es increíble que las ayudas públicas vayan sólo a películas caras, al final el capital tiene parte de culpa en el mal cine español".

Por último, y de cara a los proyectos más inmediatos, todo apunta a que Vegas inaugurará la década como se despedirá de ésta: creando, sorprendiendo y emocionando con una sed mortal, que diría él. Y lo primero quizá sea la continuación de una de las obras más memorables que ha firmado en su vida: "Lucas 15 tenemos ya adaptaciones para grabar un segundo disco, aunque aún no hay fecha".

O bien, su segunda incursión en el terreno literario: "Estoy reuniendo textos que me gustaría publicar cuando crea que merezca la pena, ya he presentado alguno en una lectura en Alicante". Visto lo visto en Política De Hechos Consumados, notable colección de relatos que publicó hace unos años, y bastante desapercibida entre montañas de impersonales best-sellers, nadie duda de que, efectivamente, como toda su obra, merecerá la pena.