Mercedes Milá, Arturo e Indhira
Mercedes Milá, Arturo e Indhira. ARCHIVO

Mercedes Milá ha reconocido públicamente que no le aguanta. Tatiana, amiga de la expulsada Melanie, tampoco. Arturo, esa especie de Casanova de Gran Hermano 11, está en el punto de mira de los concursantes, los ex concursantes y la presentadora del programa.

Echar más gasolina al fuego tiene sus riesgos. La reconciliación bajo las sábanas de Arturo e Indhira, la expulsión de la casa de Carol (la protagonista del breve affaire con Arturo que acabó entre descalificativos de "zorra") y las tensas declaraciones de Tatiana, amiga de Melanie, ha hecho saltar la convivencia dentro y fuera del plató.

Por si fuera poco, la familia del sin par concursante vasco está seriamente enfadada con Milá. Ésta, como presentadora y directora del programa, se ha posicionado (en una de las últimas galas dijo: "No aguanto a este hombre. Me da igual que os quejéis si opino") contra Arturo, lo que no ha sentado bien a su madre. Arturo, que se enfrentaba a una posible expulsión de la que finalmente se libró, fue defendido a capa y espada por su progenitora y por su hermana.

Tras la reconciliación sexual de Arturo e Indhira -"me gustan las mujeres celosas", aseguraba él con ella entre los brazos, "me gustan los guarros", decía ella- cobran relevancia las acusaciones de Tatiana que, con poco tacto, ha lanzado al aire una pregunta retórica: "¿Arturo da más juego porque folla?".