El Ayuntamiento de Guadalajara (PP) ha aprobado, sin el apoyo del PSOE ni IU, una modificación de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana que regulará y sancionará la prostitución en la calle.

El pleno ha aprobado la posibilidad de cambiar las sanciones por trabajos sociales

El ofrecimiento y demanda de servicios sexuales remunerados en el espacio público será sancionado hasta con una multa de 1.500 euros y se actuará tanto sobre quien ofrece el servicio como sobre el que lo demanda.

Se contemplará como sanción grave el ejercicio de la prostitución a menos de 500 metros de zonas residenciales, colegios o zonas comerciales o empresariales.

Inicialmente se advertirá de su prohibición pero, en el caso de persistir, se iniciará el correspondiente procedimiento administrativo sancionador.

"Operación de propaganda"

Mientras desde el PP, la concejala de Seguridad, María José Agudo, ha justificado la medida en base a las quejas y reclamaciones que hay por parte de vecinos de Guadalajara con el tema de la prostitución en la calle, desde IU, su portavoz, José Luis Maximiliano, ha dicho que lo único que se va a conseguir es trasladar el problema a otros municipios limítrofes.

En este sentido, Maximiliano ha dicho que lo que harán estas personas es que "se van a ir" a otros municipios limítrofes para que la Policía Local no pueda actuar y que serán las prostitutas las más perjudicadas por las multas.

También ha calificado la medida como "una operación de propaganda cosmética para quedar bien entre su electorado".

El pleno ha aprobado también la posibilidad de cambiar estas sanciones por trabajos sociales, siempre que se trate de mayores de 16 años, y en el caso de jóvenes con menos edad se contemplan cursos de formación, siempre que sea la primera vez.