Un comunicado de la oficina de Chirac dijo el viernes que otras nueve personas y él estaban acusadas de haber participado en la concesión de 21 contratos para empleos inexistentes. El comunicado describió al ex presidente, de 76 años, como 'sereno'.

Chirac, ahora retirado de la política, fue alcalde de 1977 a 1995, cuando fue elegido presidente.

No está claro que vaya a ir a juicio, porque el fiscal de París Jean-Claude Marin había dicho previamente que no había caso en su contra.

Marin apelará previsiblemente la decisión de Xaviere Simeoni, una magistrada cuyo papel es investigar los casos y decidir si los sospechosos deben ir a juicio. Si lo hace, un tribunal de apelación tomaría la decisión final dentro de un año aproximadamente.

Los cargos investigados por Simeoni se refieren a 35 contratos de trabajo supuestamente otorgados por el ayuntamiento de París como favores a amigos o socios del campo político de Chirac. La juez concluyó que 21 de los 35 eran empleos inexistentes.

El comunicado de la oficina de Chirac dijo que estaba 'decidido a demostrar al tribunal que ninguno de los contratos que siguen a debate eran para empleos inexistentes'.

La decisión de Simeoni supone un revés para Chirac, que disfrutó de inmunidad constitucional durante sus 12 años como presidente y se vio asediado por un aluvión de problemas legales cuando dejó el cargo en 2007.

Ningún ex jefe de Estado francés se ha enfrentado a un proceso por corrupción y un juicio sería una humillación pública para un hombre que fue una figura central en la política francesa durante cuatro décadas.

Retirado de la vida política, Chirac ha ganado en popularidad y ha dedicado su tiempo a escribir sus memorias y a lanzar una fundación benéfica.

Aunque ha evitado su implicación directa en ningún juicio, varios de su ex aliados y socios han sido condenados por corrupción, dejando un regusto amargo de 'los años de Chirac'.