Daniel Johnston
Daniel Johnston tiene hoy 48 años y vive con sus padres. Archivo

Casper el fantasma amistoso. Jesucristo. Frankenstein. El amor imposible. El diablo. Cavilaciones obsesivas de una mente enferma pero desbordante de creatividad, de la que explota sin mesura ni premeditación. De la que necesita salir como sea. No para ganarse la vida ni para tratar de crear algo bello, sino simplemente para poder seguir viviendo. Por pura necesidad.

Su obra es de una sinceridad brutal y un minimalismo extremoEl universo interior de Daniel Johnston (Sacramento,1961) siempre fue un hervidero extraño y difícil. Él decidió sacarlo al exterior a través de la música y la pintura, dando forma a una obra de sinceridad brutal, minimalismo extremo y dolorosa pasión. Algo infantil e inocente, pero al mismo tiempo terriblemente desgarradora.

Hoy, convertido en un mito, vive con sus padres y ensaya en el garaje, donde ha preparado un disco, Is And Always Was, que acaba de ver la luz.

El mal de los genios

Nacido en el seno de una familia profundamente religiosa, el joven Daniel no tardó en demostrar su aptitud para el arte. Encerrado en el sótano de la casa de sus padres en Austin (Texas), donde se mudaron cuando era un niño, montaba cortometrajes en super 8, registraba sus extrañas y desequilibradas reflexiones en cintas de casete, dibujaba decenas de cómics y grababa maquetas de calidad paupérrima que luego regalaba por la calle a todo aquel que las quisiera escuchar.

Allan Poe, Miguel Angel o Van Gogh también fueron bipolaresDaniel no era un adolescente normal. Sufría lo que se denomina desorden bipolar, la conocida como "enfermedad de los genios", que en su día padecieron Edgar Allan Poe, Miguel Angel o Van Gogh, así como por músicos actuales (Sting, Tom Waits) o cineastas como Tim Burton.

Sin embargo, Johnston fue diagnosticado de un trastorno bipolar extremo, capaz de provocar intensas paranoias, brotes de esquizofrenia y episodios violentos. No en vano, su vida ha corrido serio peligro en varias ocasiones.

Pese al lastre de la enfermedad, que más adelante le llevaría a varios hospitales psiquiátricos, la carrera de Daniel no dejó de crecer. Sus maquetas, en las que aporreba con pasión la guitarra o el piano y cantaba desafinado acerca de sus demonios internos, fueron de mano en mano hasta convertirle en una figura de la escena musical de Austin.

Era el excéntrico preferido de la ciudad, todo un personaje. Tanto, que en 1985 llegó a aparecer en la MTV, cuando esta recabó en la ciudad para grabar en directo a varios de sus artistas locales.

Con los años, las dicográficas comenzaron a ver el filón, y no tardaron en lanzarse a contratar a aquel extraño joven de la América profunda. Pero no iba a ser fácil.

Cruzada contra Satanás

Y es que, entre las principales fijaciones de Johnston  estaba el irracional temor al diablo. Su férrea educación cristiana, combinada con sus problemas mentales, le habían llevado a concebir su música como una cruzada global contra Satanás. Y eso estaba por encima de todo, dinero incluido. Tanto, que llegó a rechazar el suculento contrato de Elektra Records –que incluía cobertura médica las 24 horas del día– por ser el mismo sello de Metallica, a quienes Daniel consideraba seguidores del Maligno.

Ha publicado una docena de discos y su enfermedad no le ha impedido realizar girasAfortunadamente para él, la industria discográfica estaba dispuesta a darle otra oportunidad. Firmó con Atlantic Records, sello con el que publicó un único disco. Pero el fracaso más estrepitoso llamó a su puerta. Fun sólo vendió 6.000 copias y Daniel fue expulsado de la compañía.

Nunca más volvió a publicar un disco bajo el paraguas de una gran discográfica, lo que en cierto modo ha contribuido a elevarle a la categoría de artista de auténtico culto.

Lo cierto es que el talento nunca entendió de contratos. Durante los noventa y hasta la fecha, Daniel ha publicado una docena de discos, y su enfermedad no le ha impedido realizar giras como la que ahora le trae al Reino Unido.

Johnston, el videojuego

La penúltima noticia relacionada con el singular músico ha sido la aparición de un videojuego para iPhone inspirado en su música, su figura y su obra pictórica.

Creado por dos de sus fans, Hi, how are you? invita al jugador a tomar el control de Jeremiah The Innocent, uno de los personajes creados por Daniel, para acabar con unos demonios en su camino hacial el amor platónico.

Johnston nunca ha tenido teléfono móvil, y asegura no tener ni idea de lo que es un iPhone. Su figura queda, así, inmortalizada en una de las pocas formas de arte que le faltaban por explorar.


La culpa la tuvo Kurt Cobain

Si existe algún responsable de la espectacular escalada hacia el éxito de Daniel Johnston, ese es Kurt Cobain.

En una de sus apariciones más recordadas, la que tuvo lugar en los premios MTV de 1992, el líder de Nirvana apareció vestido con una camiseta con la portada de Hi, how are you?, uno de los discos de Johnston. Cobain idolatraba su música. En aquel momento, Nirvana atravesaban su mayor auge mediático, lo que provocó que muchos empezaran a preguntarse quién era aquel músico desconocido.

Mientras todo aquello ocurría, el bueno de Johnston dormía en un psiquiátrico. Hoy, músicos tan célebres como David Bowie, Tom Waits, The Flaming Lips, Pearl Jam, Red Hot Chili Peppers o Teenage Fanclub se han declarado seguidores de la inimitable música de Daniel Johnston.

No pases de...
(tres citas obligadas para poner los sentidos a tono)

UNA PELÍCULA

The Devil and Daniel JohnstonThe Devil and Daniel Johnston. El realizador Jeff Feuerzeig estuvo diez años recopilando material para contar la historia de Daniel Johnston. Premiada como Mejor Documental en el Festival de Sundance de 2005, el filme hace un retrato descarnado y sincero de la vida del artista, desde sus inicios en la música hasta sus coqueteos con las drogas y su tormentoso paso por varios psiquiátricos. (Avalon Productions. 21,95 euros).

UN DISCO

Hi, how are you? El sexto disco de Johnston es, indiscutiblemente, el más popular de su carrera, tanto por sus canciones como por su célebre portada.

Grabado en septiembre de 1983 en el sótano de su casa, Johnston se refiere a él como "el disco sin terminar", debido a que estuvo al borde de una crisis nerviosa mientras trabajaba en sus canciones. Fue reeditado en 2007 en formato de doble vinilo por su actual sello discográfico. (Eternal Yip Eye. 15 euros).

UN LIBRO

Los diarios de Kurt Cobain. El malogrado líder de Nirvana, también enfermo de trastorno bipolar y ferviente seguidor de la música de Daniel Johnston, dejó un legado literario imprescindible para todos los interesados en su manera de entender la vida y la música. Las reflexiones de Kurt, escritas de puño y letra, se acompañan de ilustraciones realizadas por él mismo. (Reservoir Books. 28,50 euros).