Dependienta amenazada por tararear una canción
Sandra Burt, la mujer amenazada, en la tienda en la que trabaja. AGENCIAS

Todo comenzó a comienzos de año, cuando un agente de la PRS ('The Performing Right Society'), una especie de SGAE, contactó con los encargados de un establecimiento de la cadena 'A & T Food' para avisarles de que estaban cometiendo un supuesto acto ilegal. La PRS gestiona los derechos de autor de músicos y compositores del Reino Unido.

Al parecer, la radio no debía seguir usándose en la tienda, a no ser que se pagara una licencia, en concreto de 80 libras (unos 85 euros), en concepto de derechos de autor.

Un hecho completamente insólito que dejó muy sorprendidos a los encargados del local, quienes optaron por apagar la radio. Sin embargo, Sandra Burt, una de las empleadas de la tienda, situada en Clackmannan, continúo amenizando la jornada de compra con su voz; que algunos clientes, como recogen en Daily Mail, han comparado con la de Amy Winehouse.

A veces no me doy ni cuenta de que estoy tarareando una canción, lo hago de forma espontánea

También Burt recibió una amenaza por parte de la PRS. Antes de que la noticia diera la vuelta al mundo, en la edición digital de Daily Mail, recogían las declaraciones de un agente de la organización, quien afirmaba que "el espontáneo arrebato" de la empleada "constituía una actuación pública" y que, por lo tanto debían de pagarse los derechos.

Por su parte, Burt, quien se declara fan de los Rolling Stones, expresó su sorpresa y dijo que "estaba a costumbrada a cantar" porque procedía de una familia muy 'musical'. "A veces no me doy ni cuenta de que estoy tarareando una canción, lo hago de forma espontánea porque me siento feliz", se defendía.

Meses después del incidente, y tras las sonadas críticas recibidas, la PRS ha decidido pedir disculpas, tras revisar el caso, como cuentan desde BBC News. Sandra Burt ha recibido un ramo de flores, pero seguramente lo que más feliz le hace es saber que puede continuar cantando sin problemas; aunque ella misma ya dijo "que nadie le iba a hacer callar".