WASHINGTON (Reuters) - Los demócratas del Senado de Estados Unidos se concentraron el jueves en un posible acuerdo sobre la opción de un seguro de salud 'público' operado por el Gobierno que crearía un plan nacional, pero permitiría que los estados renuncien a él si así lo deciden.

El acuerdo, diseñado para resolver uno de los temas más controvertidos de una amplia reforma del sistema sanitario, crearía una opción de seguro público nacional para competir con las firmas aseguradoras, pero permitiría a los estados escoger una alternativa o no participar en ella.

El líder demócrata del Senado, Harry Reid, que se reunió con el presidente Barack Obama en la Casa Blanca, exploró el nivel de respaldo a la idea entre los demócratas. Los senadores dijeron que la propuesta estaba ganando fuerza, pero que no se ha tomado una decisión.

'Está avanzando en una dirección que tiene acuerdo escrito por todas partes', dijo el senador Kent Conrad a periodistas, refiriéndose a la posibilidad de renunciar al seguro público elaborada por el senador Charles Schumer.

La idea surgió como una propuesta fuerte después de una serie de negociaciones a puerta cerrada lideradas por Reid y diseñadas para unir dos proyectos de reforma sanitaria en el Senado.

Una reforma sanitaria que mantenga controlados los costes, regule a las aseguradoras y amplíe la cobertura es la principal prioridad nacional de Obama, pero se ha retrasado por las batallas sobre su coste, tamaño y el plan dirigido por el Gobierno para competir con las firmas de seguros.

Sólo uno de los planes del Senado incluye una opción de seguro de salud operada por el Gobierno que es apoyada por Obama y los liberales como una manera de crear más opciones para los consumidores. Críticos dicen que equivaldría a una tomar de control del Gobierno que dañaría a la industria privada.

Los líderes demócratas en la Cámara de Representantes están negociando cómo unir tres proyectos de ley de reforma sanitaria en uno solo, pero los tres incluyen la opción de seguro operado por el Gobierno.

Los demócratas de la Cámara baja están cerca de acordar una versión de la opción que sea favorecida por los liberales que implique tasas de reembolso de los proveedores de salud a Medicare, el programa de salud para los adultos mayores.

El destino de la opción pública es mucho menos seguro en el Senado, donde su respaldo se está debilitando y varios demócratas moderados han expresado sus dudas antes de aprobar una ley definitiva.

Algunos de esos demócratas dijeron que aún tienen reservas sobre cualquier plan de seguro nacional administrado por el Gobierno, aún si los estados no están obligados a participar.