De tener trabajo a quedarse en el paro. De llegar muy justos a fin de mes a no poder afrontar pagos mensuales como los de la hipoteca. De tener casa a no tenerla. Así les ocurre a cada vez más granadinos.

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, durante la primera mitad de este año se efectuaron en la provincia 958 ejecuciones hipotecarias. Familias que dejaron de pagar la cuota del préstamo, el banco les denunció al juzgado y acabaron embargándoles la vivienda. Es una cifra que crece sin parar, cada vez más. Esos 958 embargos son más del doble de los ejectuados a mitad del año pasado. Y es una cantidad que se acerca a la registrada en todo el año 2008, que se cerró con 1.056 hipotecas sin pagar.

Y eso teniendo en cuenta que en 2008 ya se notaba la crisis económica, pues no en vano los embargos del año pasado triplicaron a los registrados en 2007 y, de hecho, Granada fue la provincia española donde más crecieron los casos de ejecuciones hipotecarias. El proceso lo inicia la entidad financiera cuando el cliente deja de pagar entre tres y seis cuotas de la hipoteca. Presenta una demanda en el juzgado para que se rompa el contrato de préstamo, y en muchas ocasiones el proceso concluye con el embargo de la vivienda.

Demandas por despido

Los juzgados también están notando la crisis en las demandas de despido que les llegan. Entre enero y junio tramitaron 1.650 casos en la provincia de Granada, cerca de un 40% más que en el primer semestre de 2008.

Las cajas y los bancos españoles han visto cómo la tasa de morosidad –créditos que no se pagan sobre el total de préstamos concedidos– se sitúa ya en el 4,8%, el doble que el año pasado (2,4%). En volumen absoluto, los créditos impagados superaban en agosto los 85.000 millones de euros, más de 3.000 millones por encima de lo alcanzado en julio. Las entidades financieras incluyen en esta lista al que deja de pagar tres meses seguidos.

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