Cardenal Levada
El cardenal William Joseph Levada durante la rueda de prensa en la que anunció que la Iglesia Católica está dispuesta a readmitir a los anglicanos. REUTERS

El Vaticano ha anunciado su disposición a acoger en la Iglesia Católica a todos los anglicanos que lo deseen y para ello ha aprobado una Constitución Apostólica (norma de máximo rango) que prevé, entre otras, la ordenación de clérigos anglicanos ya casados como sacerdotes católicos.

Se asemejarían a las iglesias de rito oriental, con sus tradiciones pero reconociendo la autoridad papal

Asimismo, la Constitución Apostólica contempla la concesión a los grupos anglicanos que vuelvan a redil de Roma de prelaturas personales, similares a los Ordinariatos Castrenses (obispos o prelados con competencias no territoriales), que permitirán a esos fieles entrar en plena comunión con Roma conservando su tradición.

Serán "católicos de rito anglicano, en la misma que los Uniatas, que son católicos de rito bizantino o los de las otras iglesias de rito oriental, que mantienen sus tradiciones y reconocen la autoridad del Papa", precisaron fuentes vaticanas, que señalaron que aunque no es la primera vez que un anglicano se pasa a la Iglesia de Roma, ahora se trata de parroquias, grupos enteros.

El anuncio de la disponibilidad del papa Benedicto XVI a acogerlos lo hicieron este martes el cardenal William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el arzobispo Joseph Di Noia, secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

En todo el mundo

Levada precisó que con esta normativa el Vaticano responde "a las numerosas" peticiones hechas a la Santa Sede por grupos de clérigos y fieles anglicanos de diferentes partes de mundo "que desean entrar en la plena y visible comunión" con la Iglesia Católica.

De momento se desconoce el número exacto de anglicanos que desean pasarse a Roma, aunque según fuentes vaticanas puede rondar el medio millón.

Levada y Di Noia dijeron que en estos momentos hay entre 30 y 50 obispos anglicanos y un centenar de parroquias que han mostrado su deseo de entrar en la Iglesia de Roma, que abandonaron en 1534 cuando el rey inglés Enrique VIII no logró del papa Clemente VII la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón y creó la Iglesia de Inglaterra, de la que se proclamó jefe.