La coalición Frente Amplio, que hace cinco años puso fin a un histórico dominio del poder del conservador PN y el ahora reducido Partido Colorado, inició la jornada en la mañana con una concurrida caravana en apoyo de su candidato presidencial José Mujica, un ex guerrillero de 74 años.

Frentreamplistas llenaron las calles de varios barrios de la capital y un departamento vecino, y saludaban con banderas de todos los tamaños el paso de la fórmula presidencial.

Según el sitio de internet de la fórmula oficialista (www.frenteamplio.org.uy), la caravana de vehículos tenía una extensión de unos 30 kilómetros.

'Sólo el Frente Amplio puede mover tanta gente como hay en la calle hoy. Más de la mitad del país apoya a este Gobierno, quiere que lo que se logró se mantenga para demostrar que somos mayoría', dijo Beatriz, de 41 años, que participaba de una en las caravanas.

Por su parte, los nacionalistas o blancos, que promueven en los comicios del 25 de octubre el retorno del ex presidente conservador Luis Alberto Lacalle, de 68 años, realizaron varios actos en diversas concentraciones.

El ex mandatario cerró su campaña electoral en la capital del país por la noche, con un acto en la principal avenida de Montevideo ante miles de seguidores de uno de los sectores del Partido Nacional.

Lacalle continuará con sus actividades en el interior del país durante la semana.

Los partidos minoritarios también realizaron actos en Montevideo, donde vive la mitad de la población del Uruguay.

Varias de las caravanas se cruzaron a lo largo del día, con las bocinas sonando de manera ensordecedora cuando los vehículos se encontraban. Según medios locales, se registraron escaramuzas entre militantes en un barrio residencial de Montevideo.

El Frente Amplio, además de movilizaciones en el interior del país durante la semana, tiene previsto realizar un acto de cierre de campaña el miércoles en la capital.

'Costó mucho llegar (al Gobierno) y demostramos que podíamos gobernar. Yo tengo la esperanza de ganar en primera vuelta y con toda esta gente que hoy salió me da más ilusión todavía', comentó Gonzalo Díaz, un mecánico de unos 30 años.

Las últimas encuestas de intención de voto marcaron una amplia ventaja de Mujica, un carismático líder de estilo informal en su vestimenta y lenguaje, con un 44 por ciento de las preferencias pero sin la mayoría absoluta necesaria para alcanzar directamente la presidencia.

Los sondeos muestran en segundo lugar con entre un 29 y un 31 por ciento de apoyo a Lacalle, un veterano ex mandatario que aplicó las políticas liberales de la época en su gobierno (1990-1995) y que busca forzar la segunda vuelta.

INDECISOS SON CLAVE

La batalla final se centra en los votantes indecisos, que llegan a casi un 10 por ciento, una cifra históricamente elevado a esta altura de la campaña para el politizado país.

Politólogos y los propios partidos en pugna reconocieron que la lucha proselitista se ha caracterizado por ataques personales y una ausencia de propuestas, y tampoco se concretó un debate entre los presidenciables.

Con un primer gobierno del Frente Amplio con elevado apoyo, Mujica no logró acercarse a la popularidad inédita del 61 por ciento del presidente Tabaré Vázquez, quien en el 2004 ganó en una ajustada primera vuelta.

El propio Lacalle, quien ya habla de coaliciones para los comicios de noviembre, se vio limitado a atacar apenas problemas de seguridad pública, los que más preocupan a la población, y a prometer 'mejorar' las políticas económica y social.

'Vamos a tener el sentido práctico de que primero está el 25 de octubre (...) De hoy al domingo que viene es una cosa, luego Dios proverá, pero seguramente nos tocará enfrentar otros desafíos', dijo Lacalle en referencia a la posibilidad de disputar la segunda vuelta en noviembre, durante su último acto en Montevideo.

El sábado, el candidato del PN dijo que para esas alianzas, que incluirían ineludiblemente al Partido Colorado, se debe 'pensar en afinidades programáticas'.

Mujica, quien ha definido su modelo de izquierda más cercano al del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que al del venezolano Hugo Chávez, promete más de lo hecho por el Frente Amplio bajo la presidencia del popular Vázquez.

Uruguay, con 3,3 millones de habitantes, evitó caer en recesión en el marco de la crisis económica global, luego de que la izquierda siguiera una política económica ordenada, mientras en lo social se redujeron en algo la disparidades.