La polémica que rodea a las elecciones, ensombrecidas por acusaciones de fraude masivo, supone un revés para Estados Unidos, en un momento en el que el presidente Barack Obama evalúa si enviar más soldados a Afganistán para combatir a la insurgencia de los talibanes.

En Kabul, diplomáticos y observadores dijeron que partidarios de Karzai se resistían a aceptar las conclusiones de una investigación sobre posible fraude realizada por la Comisión de Reclamaciones Electorales (CRE), que cuenta con el apoyo de Naciones Unidas, lo que sería un factor clave en el retraso el anuncio.

'Están oponiendo resistencia', dijo un responsable conocedor de las discusiones. 'Legalmente es difícil ver sobre qué base podrían rechazar cualquiera de las conclusiones', agregó.

En virtud de la ley afgana, la comisión electoral independiente de Afganistán tiene que aceptar los hallazgos de la investigación de la CRE, ajustar el recuento y anunciar el resultado final.

Mientras se realizaban las negociaciones, algunos observadores dijeron que la presión estaban aumentando sobre Karzai para que acepte enfrentarse a su rival, el ex ministro de Exteriores Abdulá Abdulá, en una segunda vuelta, o que forme un Gobierno de coalición.

El líder afgano ha dejado claro que preferiría no disputar una segunda ronda y ha hablado en contra de la investigación, realizando acusaciones veladas de intervención extranjera.

Líderes mundiales han hablado con Karzai durante los últimos dos días, incluida la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

Kabul ha recibido una serie de visitas de alto perfil durante la última semana, incluido el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado de Estados Unidos, John Kerry, y el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner.

Cifras preliminares dan a Karzai un 54,6 por ciento de los votos y a Abdulá un 28 por ciento.

Si se descartan suficientes votos del total que alcanzó Karzai, deberá enfrentarse a Abdulá en una segunda ronda dentro de dos semanas, una tarea difícil debido a la rápida llegada del invierno en el montañoso país, así como por las preocupaciones de seguridad.