Obama ha convertido en su mayor prioridad nacional la reforma sanitaria de 2,5 billones de dólares, que pretende reducir costes para los usuarios y extender las coberturas. Esta semana, la iniciativa recibió un gran impulso cuando la comisión de Finanzas del Senado aprobó su versión del plan.

'Por primera vez, los cinco comités del Congreso encargados de la reforma sanitaria han aprobado una versión de la legislación', dijo Obama en su discurso semanal por radio.

'Estamos más cerca de la reforma del sistema de atención de salud de lo que nunca lo hemos estado en la historia', agregó.

Sin embargo, reconoció que la reforma todavía debe despejar importantes obstáculos antes de convertirse en ley.

'Y todavía hay quienes tratan de matar la reforma a cualquier precio', dijo.

'La historia está clara: durante décadas, el aumento de los costes de salud han provocado el caos en familias, empresas y la economía. Y durante décadas, siempre que hemos tratado de reformar el sistema, las compañías de seguros han hecho todo lo que ha estado en su considerable poder para detenernos', agregó.

La batalla entre los demócratas y las aseguradoras se intensificó después de que la industria divulgara un informe que afirmaba que el proyecto de reforma que estaba siendo discutido en el Congreso aumentaría los costes de las primas de seguros a los consumidores.

'De hecho, la industria de seguros está desplegando artillería pesada y abriendo sus fondos de guerra, para reunir fuerzas y luchar por salvar su status quo', dijo Obama.

'Están llenando las ondas con anuncios engañosos y deshonestos. Están inundando el Capitolio con grupos de presión y contribuciones de campaña. Y están financiando estudios diseñados para engañar al pueblo estadounidense', afirmó.