España y otros 16 países firman una declaración conjunta de apoyo al plan de Biden para Gaza

Palestinos revisan los escombros de un edificio residencial destruido por un ataque israelí en Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, el 19 de mayo de 2024.
Palestinos ante los escombros de un edificio en Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza.
EP
Palestinos revisan los escombros de un edificio residencial destruido por un ataque israelí en Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, el 19 de mayo de 2024.

El plan de Estados Unidos para frenar la guerra en Gaza continúa aglutinando apoyos internacionales. Un total de 17 países, entre ellos España, se han unido este jueves en una declaración conjunta a la iniciativa del presidente Joe Biden en la que instan al grupo islamista Hamás y a Israel a aceptarlo y acabar con la guerra.

Entre los países firmantes están Estados Unidos, España, Colombia, Argentina, Brasil, Alemania, Francia, Austria, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, Polonia, Portugal, Rumanía, Serbia, Tailandia y Reino Unido. "Como líderes de países profundamente preocupados por los rehenes retenidos por Hamás en Gaza, incluidos muchos de nuestros propios ciudadanos, apoyamos plenamente el movimiento hacia un acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes sobre la mesa" formulado por el propio Biden el viernes pasado, se lee en la declaración conjunta.

En este sentido, los mandatarios firmantes defienden que "no hay tiempo que perder" y reclaman a Hamás "que cierre este acuerdo, con el que Israel está dispuesto a avanzar" y que inicie el proceso de liberación de los rehenes. Además, piden tanto a Israel como al grupo islamista que "en este momento decisivo realicen los compromisos finales que sean necesarios para cerrar este acuerdo y llevar alivio" a las familias de los rehenes y a la población civil israelí y palestina.

"Es el momento de que acabe la guerra y este acuerdo es el punto de partida necesario", recalca el documento de los 17 líderes firmantes, que inciden en que la propuesta que hay sobre la mesa llevaría a "un alto el fuego inmediato y a la rehabilitación de Gaza junto con garantías de seguridad para los israelíes y los palestinos y oportunidades para una paz más duradera a largo plazo y una solución de dos Estados".

Según la propuesta estadounidense, durante la primera fase de seis semanas las tropas israelíes abandonarían las áreas pobladas de la Franja y serían liberados rehenes que sean mujeres, ancianos y heridos a cambio de prisioneros palestinos. En este período comenzarían a entrar camiones de ayuda humanitaria hasta llegar a los 600 al día y los civiles que tuvieron que huir del norte de la Franja podrían regresar. Además, Israel y Hamás negociarían para alcanzar un alto al fuego permanente. Y en caso de que no llegue a un acuerdo transcurrido el tiempo de la primera fase, se prorrogaría hasta que se produjera.

La segunda parte del alto el fuego sería la retirada completa de Israel de la Franja, la liberación de todos los rehenes, incluidos soldados, a cambio de más prisioneros palestinos. La última fase del plan estadounidense recoge la devolución de los cuerpos de rehenes muertos y el comienzo de la reconstrucción de Gaza a lo largo de varios años.

Pese a que el documento asegura que Israel está dispuesta a avanzar con este acuerdo, lo cierto es que el Ejecutivo de Netanyahu ha reiterado en los últimos días que la propuesta de Biden tenía "lagunas" y que ellos no aceptarían un alto el fuego permanente. Según el dirigente israelí, el principal objetivo de esta ofensiva es "eliminar por completo a Hamás". La Casa Blanca respondió a estas declaraciones desmintiendo que el plan presentado por Biden tuviera "lagunas".

Asimismo, las presiones internas dentro del Gobierno israelí han aumentado en los últimos días. El ala ultraderechista ha presionado públicamente a Netanyahu para que no llegue a un acuerdo. Este lunes el ministro de Finanzas israelí, el ultraderechista Bezalel Smotrich, se reunió con rabinos asociados a su partido, Sionismo Religioso, para valorar si abandonan o no el Gobierno de Netanyahu si este acepta la tregua. Por su parte, Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional y líder del frente de Poder Judío, se ha mostrado en varias declaraciones reacio a apoyar el plan. "Se trata de un acuerdo promiscuo, que supone una victoria para el terrorismo y un peligro para la seguridad del Estado de Israel", afirmó.

Por su parte, Hamás ha asegurado que no firmará ningún acuerdo que no tenga un alto el fuego permanente, por lo que este punto se ha convertido en el principal escollo a salvar en una negociación de tregua. 

Carlos Pérez Palomino
Redactor '20minutos'

Redactor de Internacional, Exteriores y Defensa. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Múndo Árabe e Islámico por la Universidad de Barcelona. En 20minutos desde diciembre de 2020. Escribo sobre conflictos armados, derechos humanos y geopolítica.

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