Hablando por el móvil
Un joven hablando por el móvil. ARCHIVO

Existe un aumento leve del riesgo de desarrollar tumores en las personas que utilizan teléfonos móviles en comparación con quienes nunca o casi nunca los emplean, según afirman las conclusiones de un metanálisis realizado por el Hospital de la Universidad Nacional de Seúl (Corea del Sur) y de la Universidad de Berkeley en el que se examinaron 23 estudios públicos con más de 37.000 participantes.

En concreto, el equipo coreano dirigido por Seung-Kwon Myung indicó que ocho investigaciones que emplearon métodos de "alta calidad" para evitar la parcialidad de los participantes revelaron un aumento leve del riesgo de desarrollar tumores en las personas que empleaban teléfonos móviles, y un mayor riesgo de tumores benignos entre las personas que utilizaban los teléfonos desde hacía una década o más.

En cambio, los trabajos que usaron métodos de "baja calidad", según la clasificación del equipo de Myung, hallaron que los usuarios de teléfonos móviles corrían menos riesgo de tumores que las personas que usaban poco esos dispositivos. En este sentido, el metanálisis, publicado en el 'Journal of Clinical Oncology', indica que algunos de esos estudios de "baja calidad" fueron financiados por grupos de la industria de telefonía móvil.

En este sentido, el equipo halló que los resultados solían depender de quién realiza el estudio y cómo se controla la parcialidad y otros errores. "Descubrimos una amplia discrepancia en la relación entre el uso del teléfono celular y el riesgo tumoral según el grupo de investigación, lo que se mezcla con la calidad metodológica de la investigación", explicaron los autores.

Una de las últimas investigaciones realizadas, respaldada en parte por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), examinó casos que incluían tumores cerebrales, en los nervios faciales, las glándulas salivales y los testículos, así como también linfomas no Hodgkin. Sin embargo, ese estudio no halló una asociación "significativa" entre el riesgo tumoral y el uso general de teléfonos móviles, incluidos los inalámbricos.