BMW X1
El frontal del X1 recuerda a su hermano mayor, el X5. AUTOSCOUT24

Con el nuevo X1 cambian los tiempos. BMW podrá ofrecer por fin un SUV meramente urbano en el que la posibilidad de elegir tracción total o trasera deja un gran abanico de opciones y versiones con consumos realmente bajos. Llega con cuatro motores diferentes y una carrocería 12 centímetros más corta que la del X3. Su precio inicial está por debajo de 30.000 euros.

La moda pasará, pero de momento BMW tiene una confianza ciega con respecto a su gama X mientras sigan saliendo las cuentas. Uno de cada cinco modelos que salen de los concesionarios BMW pertenece al segmento de los todocaminos, y con el nuevo X1 la gama queda ahora completa. Desde el X5 -el veterano-, hasta el X6 -el nuevo-, pasando por el X3 al que pronto tocará actualizar. Aunque los impuestos y las tendencias de mercado no tengan a estos modelos entre sus preferencias, los SUV seguirán pisando fuerte en BMW, al menos de momento…

Medidas

Puede parecerlo pero, en realidad, el X1 no es un X3 “apretado”. Su plataforma, tomada del Serie 3 Touring, ha dejado una carrocería más cercana a la de un turismo que a la de un todocamino al uso. Sus 4,45 metros de largo (12 menos que un X3), 1,79 de ancho y 1,54 de alto, lo posicionan directamente entre rivales como el Ford Kuga, el Nissan Qashqai o el Volkswagen Tiguan.

La silueta del X1 se caracteriza por el capó de perfil marcado, por los faros típicos de BMW y por la parrilla de doble entrada con una caída totalmente vertical. Las barras longitudinales en el techo (opcionales) remarcan su tímido carácter offroad mientras el nervio del portón trasero lo acerca a la estética de modelos actuales como el Serie 5 Gran Turismo. Está claro que las dimensiones y la estética general del coche van en consonancia con su filosofía: reducción de peso, consumos y emisiones sin perder los genes característicos de los SUVs de BMW.

¿Qué nos encontramos dentro?

En el interior la posición de conducción no tiene nada que ver con la de un 4x4En el interior la posición de conducción no tiene nada que ver con la de un 4x4, lo cual puede gustar mucho o poco según lo que esperemos de él. Al regular los asientos y llevarlos hasta su posición más baja, la postura es más parecida a la que puede haber en un Serie 3 por la forma de utilizar los pedales y por la relación que existe con respecto al volante. De todos modos, aquellos que se empeñen en conseguir una cierta sensación de “altura offroad” podrán conseguirlo a costa de un peor manejo de los pedales y a renunciar al chasis deportivo, que rebaja la altura de la carrocería 15 mm.

El acabado es bastante austero y deja entrever que BMW ha querido hacer por fin un X accesible para casi todos. Gustará a los conductores que prefieran los puestos de conducción sin muchos botones, controles o mandos giratorios. Aunque hay espacios portaobjetos nuevos, otros como la guantera son muy pequeños (ésta sólo está pensada para llevar documentación).

Una vez sentado, la visibilidad es buena porque los retrovisores son enormes (tanto que afectan al ruido aerodinámico) y la luna posterior bastante ancha. Todos los controles y mandos para el conductor se encuentran en la misma posición y se gestionan de igual forma que en la mayoría de modelos BMW.

Interior del BMW X1.En la parte trasera hay bastante espacio para dos personas, pero no para tres. Hay hueco suficiente para las piernas y la altura libre hasta el techo es bastante buena. Los respaldos de las plazas traseras pueden configurarse para favorecer el espacio del maletero en hasta 10 niveles de regulación y pueden abatirse en tres secciones diferentes, según lo que sea necesario.

En el maletero el espacio disponible es de 480 litros y gracias a esto podrá ampliarse hasta los 1.350. Como el coche no tiene una altura típica de todoterreno, cargar el maletero es relativamente fácil ya que, además, también nos ahorraremos el inconveniente del peso del portón. No tiene rueda de repuesto porque los neumáticos son Runflat, pero si un estrecho espacio para separar objetos pequeños bajo el piso.

EfficientDynamics

Como cualquier modelo reciente de BMW, el X1 también recibirá modificaciones para ahorrar combustible. Las opciones con el sello EfficientDynamics son un sistema Start/Stop para modelos con cambio automático, indicador de cambio en el ordenador de a bordo, compresor del aire acondicionado desconectable y recuperación de la energía de frenado. La batería puede tener una función parecida a la del KERS en Fórmula1, con la diferencia de que ésta no aplica la energía para dar más potencia, sino para que consuma menos. Así, durante un descenso con el motor en retención, la batería podrá recargarse a tope para luego alimentar otros dispositivos sin demanda de combustible.

Mecánicas

BMW ofrece cuatro motores diferentes, tres diésel y uno de gasolina, combinados con tracción total (xDrive) o sólo al eje posterior (sDrive). Los motores diésel más bajos, el 18d y el 20d, son de cuatro cilindros, tienen inyección directa por conducto común y turbocompresor de geometría variable. La diferencia con el xDrive23d (204 cv) es que éste funciona gracias a dos turbocompresores de distintos tamaños (uno para bajas vueltas y otro para régimen elevado). El motor de gasolina, el más potente de la gama con 258 cv, es el único de seis cilindros y cuenta las tecnologías de distribución Doble-Vanos y Valvetronic, las mismas que puede llevar por ejemplo un M3. El par máximo de este motor es excepcional (310 Nm a 2600 rpm), así como las prestaciones que con él se pueden obtener (6,8 hasta los cien y 205 km/h de máxima).

El motor más potente es el gasolina de 258 CVTodos los motores, desde el menos hasta el más potente, pueden asociarse a la tracción total. Sin embargo, si queremos tracción sDrive, sólo se pueden elegir los propulsores 18d o 20d. Lógicamente, BMW delimita así sus “versiones urbanas” con menos peso con las que podemos ahorrar medio litro de combustible, según la ficha técnica. Con un sDrive18d y una conducción ahorrativa, las emisiones quedan por debajo de 140 gr de CO2 y el consumo en 5,2 litros (muy poco para un coche que pesa más de 1,5 toneladas).

Todas las versiones xDrive pueden llevar equipamiento útil en terrenos offroad (como el control de descenso en pendientes) o para mejorar el comportamiento deportivo, el Performance Control (un sistema de tracción similar al que lleva el X6 que se adquiere junto al chasis deportivo y que permite dar mayor tracción a las ruedas exteriores al trazar una curva). El reparto de tracción original para modelos xDrive es 60 detrás / 40 delante, pudiendo llegar al cien por cien a cada uno de los ejes en situaciones extremas.

Buenas impresiones

Conducir un X1 es muy similar a conducir cualquier otro BMW por los tarados típicos de la suspensión (más bien duros), el tacto del cambio preciso y la calidad de rodadura. Hemos probado la versión sDrive20d con cambio manual durante 80 kilómetros por vías de doble sentido con adelantamientos frecuentes y la sensación ha sido bastante positiva. A pesar de no llevar una velocidad siempre constante (por tener que realizar los adelantamientos), el consumo no se disparó y nos dejó un gasto medio de 6,1 litros. En quinta velocidad, el motor recupera a la perfección en casi cualquier circunstancia, dejando una sexta muy larga para el ahorro de combustible en carretera. El único punto mejorable sería el ruido aerodinámico en parte provocado por los grandes retrovisores, aunque se puede mejorar con el chasis deportivo que rebaja la carrocería 15mm. La versión sDrive20d manual puede acelerar en 8,1 segundos, consumir sólo 5,3 litros y alcanzar una velocidad máxima de 205 km/h.

Equipamientos

Como novedades de equipamiento, hay pocas cosas que no puedan llevar otros modelos nuevos de BMW. Salta a la vista la nueva pantalla de 8,8 pulgadas para la consola central y la entrada de sonido para equipos auxiliares que queda a la vista por detrás de la palanca de cambios. De serie también se incluyen en todos los modelos las llantas de 17” en neumáticos 225/50, climatizador, faros halógenos con luz diurna y controles de tracción y estabilidad. Como extras más recomendables, existe un paquete X-line que afecta al paragolpes exterior (382 euros), red de separación en el maletero (170 euros), los mencionados neumáticos Runflat (casi 300 euros) o los asientos deportivos (más de 600 euros). En los modelos xDrive es recomendable también la opción del Performance Control, disponible por 185 euros.

Para los más exquisitos habrá también techo panorámico (1.500 euros), un pack de iluminación interior (250 euros), navegación profesional con disco duro de 12 gb (3.000 euros) o llantas de 18” en varios diseños diferentes (entre 700 y 1500 según modelo).

Resumen

El X1 es la prueba más evidente del punto de inflexión que viven los SUV hoy día. Las presiones de los gobiernos con cargas fiscales y de los propios usuarios por el esfuerzo económico que supone, obligan a crear vehículos a escala con menos peso, emisiones y consumo de combustible. BMW ha cumplido y ya ha conseguido poner en el mercado el primer coche de la gama X por menos de 30.000 euros. Hasta la llegada de su rival más directo (el Q3 de Audi), el éxito del X1 parece asegurado.

En colaboración con AutoScout24