Al menos 40 personas han muerto y varias decenas han resultado heridas en un atentado suicida registrado este lunes contra un puesto militar en el distrito de Shangla, en el norte de Pakistán, según distintas fuentes oficiales.

El atentado tuvo lugar en el área de Alpuri, cuando un terrorista suicida se hizo estallar junto a un puesto de control de las fuerzas de seguridad en esta zona cercana al conflictivo valle de Swat, en la Provincia de la Frontera Noroeste.

Se trata del cuarto ataque de envergadura que sufre Pakistán en sólo una semana Los heridos ya han sido trasladados a un hospital cercano, y las fuerzas de seguridad han acordonado la zona y decretado un toque de queda para investigar el atentado, informaron distintos medios paquistaníes.

Se trata del cuarto ataque de envergadura que sufre Pakistán en sólo una semana. El pasado lunes, un atentado suicida en unas oficinas de la ONU se cobró la vida de cinco trabajadores del organismo en Islamabad, mientras que el viernes otra acción suicida dejó 53 muertos en una zona comercial de Peshawar.

Los insurgentes lanzaron además el sábado un audaz asalto contra el cuartel general del Ejército en la ciudad de Rawalpindi -cercana a Islamabad-, durante el que llegaron a tomar rehenes antes de que el Ejército se hiciera con el control de la situación.

El ataque causó la muerte de 20 personas (9 insurgentes, 3 rehenes y ocho miembros de las fuerzas de seguridad) y fue reivindicado por el movimiento Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), que aglutina diversas facciones talibanes del país.

El distrito donde ocurrió el atentado de hoy, Shangla, limita con el valle paquistaní de Swat, donde el Ejército dio por concluido en julio el grueso de su actual operación contra los insurgentes, que el mando militar calcula actualmente en unos pocos centenares.