La violencia ha alcanzado sus peores niveles en la guerra que ya lleva ocho años, mientras insurgentes talibanes han llevado el enfrentamiento a áreas que anteriormente eran seguras, entre ellas Kabul. Los ataques en la capital habían sido raros hasta inicios del año pasado.

Desde 2008 ha habido cerca de una decena de importantes ataques en la ciudad, que incluyen asaltos a la embajada alemana, los cuarteles centrales de las fuerzas lideradas por la OTAN, los edificios del Ministerio de Justicia y el Ministerio de Información.

También se han registrados ataques a blancos cerca de la embajada estadounidense, el palacio presidencial y el aeropuerto.

La explosión del jueves afectó a un mercado frente al edificio fortificado de la embajada, dejando la calle en la que también se encuentra el Ministerio del Interior llena de escombros.

Los talibanes se atribuyeron la responsabilidad por el ataque y precisaron que el blanco había sido la embajada. Fue el segundo gran ataque a la misión india en los últimos 15 meses.

India informó que el personal de su embajada se encontraba a salvo.

La embajada india fue escenario en julio del año pasado del ataque con más muertos en la capital afgana, cuando un suicida talibán con bomba causó 58 muertos, incluidos dos altos diplomáticos indios, y 141 heridos.

'Creo que el ataque suicida tuvo como blanco la embajada, ya que el atacante suicida se situó en el muro del perímetro externo de la embajada con un coche lleno de explosivos con el objetivo obvio de destruir el edificio', dijo a reporteros la secretaria india de Asuntos Exteriores, Nirupama Rao.

Rao indicó que la explosión fue similar en magnitud al ataque de 2008, pero que las medidas tomadas desde ese incidente para dar seguridad al lugar habían funcionado efectivamente para proteger al personal de la embajada.

La calle, que también alberga al Ministerio de Interior y a la embajada de Indonesia, había permanecido clausurada para el tráfico desde el ataque de 2008 y sólo había sido reabierta en las últimas semanas.

Las autoridades indias dijeron que los servicios de inteligencia paquistaníes fueron responsables del ataque del año pasado.

SOLDADOS ADICIONALES

Quince civiles y dos policías murieron en el último ataque, según informó el Ministerio de Interior. Otras 76 personas, incluyendo a 63 civiles y 13 policías resultaron heridas, agregó.

En un comunicado publicado en su sitio web, los talibanes dijeron que el ataque fue realizado por un suicida con bomba en un vehículo todoterreno.

Mientras aumenta la violencia en el país, el presidente estadounidense, Barack Obama, está considerando si enviar hasta 40.000 soldados adicionales a Afganistán, respondiendo a la petición de su comandante máximo en terreno, Stanley McChrystal.

El miércoles el Pentágono confirmó que Obama había recibido la solicitud de refuerzo de tropas, lo que acerca una decisión largamente esperada respecto al despliegue de fuerzas en el lugar.

Un portavoz de Naciones Unidas en Kabul dijo que dos de sus vehículos resultaron dañados por el ataque, pero que todo su personal había sido ubicado.

Actualmente hay más de 100.000 soldados occidentales sirviendo en Afganistán. Dos tercios de esas tropas son estadounidenses.