Delegados de alrededor de 180 naciones se encuentran reunidos en la capital tailandesa para intentar reducir sus diferencias en torno al borrador que permitirá a todos los países profundizar sus esfuerzos para demorar el avance del cambio climático.

Naciones Unidas espera que una gran reunión en Copenhague en diciembre produzca un marco de trabajo más amplio para expandir o reemplazar Kioto, cuya primera fase termina en 2012.

Las conversaciones están estancadas en relación al endurecimiento de los compromisos de las naciones ricas para recortar las emisiones para 2020 y los fondos para ayudar a los países pobres a adaptarse a los impactos del cambio climático, invertir en energía limpia y hacer un buen uso del dinero.

'Se ha vuelto evidente y realmente muy claro que la intención de los países desarrollados es acabar con el Protocolo de Kioto', dijo a periodistas Lumumba D'Aping, que encabeza el grupo negociador denominado G-77 más China.

El enviado especial chino para el cambio climático, Yu Qingtai, acusó a las naciones ricas de intentar cambiar las reglas del juego en el último momento.

'Aún tengo que ver a un país desarrollado o a un grupo de países desarrollados salir a decir al público, a la comunidad internacional y a su propio pueblo, que no están aquí para poner fin al Protocolo de Kioto', dijo Yu a periodistas.

Las conversaciones en Bangkok se han centrado en la 'arquitectura' legal de un nuevo pacto climático a partir de 2013.

Australia, la Unión Europea y Estados Unidos quieren que las promesas de las grandes naciones en desarrollo de limitar las emisiones se vuelvan vinculantes en cualquier pacto futuro.

Eso ayudaría a nivelar el campo de juego en términos de las acciones globales para combatir el cambio climático, aseguran, y facilitará la evaluación de qué está dispuesto a hacer cada uno.

Los ecologistas se refirieron a una erosión de la confianza.

'La frustración de las naciones en desarrollo es muy clara: están cansados de las declaraciones y las pocas acciones concretas para respaldarlas', dijo a Reuters Kim Carstensen, que encabeza la iniciativa por el clima global del grupo ecologista WWF.