La vaca de Osborne
La vaca de Osborne (Javier Figueredo) Archivo
Para Figueredo pedían seis días de servicios sociales tras ser denunciado por la Guardia Civil. La benemérita se encontró en Casar de Cáceres al toro de Osborne pintado a modo de vaca suiza, con manchas blancas y unas ubres fabricadas con chapa.

La Vaca de Osborne, así es conocida la transformación de este icono de las carreteras españolas. Sin embargo, Figueredo no quiere le encasillen y ser sólo conocido como “el pintor de la vaca”.

Aquí podemos ver alguna de sus obras. Acrílico sobre tabla. El primero, parte de una obra seriada compuesta por ocho piezas y titulada Caminante, llena de poesía visual. El segundo llamado Creación, negro sobre blanco. El último, Destrucción, en el que prima la oscuridad.


Caminante, Creación y Destrucción, de J. Figueredo

P - Pero, ¿cuál era el objetivo de La vaca de Osborne?

R - Fue una reivindicación artística. En parte quería fomentar el interés cultural en Extremadura y potenciar la candidatura de Cáceres como Capital Cultural Europea.

P - ¿Por qué precisamente la transformación del toro de Osborne en una vaca suiza?

La vaca simboliza uno de los mayores problemas del momento: la violencia de género y la falta de igualdad de sexos en algunos aspectos de la vida

R - Era un soporte vistoso, idóneo para expresarse. La vaca simboliza uno de los mayores problemas sociales del momento, la violencia de género, la falta de igualdad de sexos en algunos aspectos de la vida. Es una reivindicación de la necesidad de igualdad en la sociedad.

P - En principio pedían seis días de servicios a la comunidad por la transformación del toro ¿Cuál fue finalmente el castigo?

R - Finalmente todo ha quedado en dos días de arresto domiciliario que todavía me tienen que notificar. Ha sido algo simbólico, tampoco me pusieron multa.

P - Has expuesto tu obra en Extremadura como artista contemporáneo ¿tienes miedo de ser conocido sólo como el autor de La vaca de Osborne?

R - Sí, la verdad es que no quiero que me encasillen y ser conocido sólo por esto. Ha trascendido mucho en los medios, pero tengo más proyectos y la vaca sólo fue una obra más.

P - ¿Te sorprendió la repercusión de la noticia?

R - Sí, mucho… No me esperaba que tuviera tanto eco. Yo no avisé a nadie, y a los pocos días estaba en todos los diarios.

P - ¿Cuánto tiempo te llevó transformar al toro en una vaca?

R - Tres horas, de madrugada. Y duró tres semanas... no creía que fuera a aguantar tanto.

P - ¿Qué opinaban los vecinos de Casar de Cáceres de la famosa vaca?

R - La mayoría se lo tomó con mucho humor e, incluso, llegó a hablarse de pedir el indulto para la vaca. La verdad es que he recibido muchos apoyos de la gente, de los vecinos y de la prensa.

P - ¿Crees que se ha puesto límites a tu libertad de expresión como artista?

R - Creo que el problema estriba en la falta de conocimiento, en la incultura. Es necesario acercar el arte contemporáneo a la gente para que aquellos que no puedan desplazarse a los grandes museos puedan verlo en el pueblo, es uno de mis proyectos.

P - ¿Tienes próximos proyectos similares al de la vaca?

R - Tengo varios proyectos en mente, sólo estoy esperando el momento. Son creaciones propias, lo hago exclusivamente porque es lo que me gusta, cómo una necesidad de expresión.

BIO: Javier Figueredo Fernandez tiene 26 años y nació en Reus, Tarragona. Actualmente estudia Proyectos y Dirección de Obra de Decoración en la Escuela de Arte de Mérida. Su obra ha sido expuesta en varias salas y locales de Extremadura. Una obra que habla de trayectorias vitales, de la vida a la muerte, de la creación y de la destrucción. Como pasó con la vaca, de la creación a la destrucción…