Atutxa
Atutxa en una imagen de archivo (EFE) Archivo
Atutxa ha presentado la renuncia a su escaño como parlamentario del PNV, abandonando una Cámara que presidió desde 1998 a este año.

Durante veinte años estuvo dedicado al mundo de la banca, primero en la Caja Rural Vasca y más tarde en la Caja de Ahorros Vizcaína.


En 1983 pasó a la política, como apoderado en las Juntas Generales de Vizcaya y, desde 1987 hasta 1991, fue diputado de Agricultura de Vizcaya.

Su firme posición contra ETA le hizo ganar popularidad en toda España
El salto lo dio el 7 de febrero de 1991, cuando fue nombrado consejero de Interior del Ejecutivo de Vitoria. Allí destacó por culminar el despliegue de la Ertzaintza y por su posición firme contra ETA, que le hizo ganar una gran popularidad en toda España.

En 1994, a raíz de la desarticulación del comando Vizcaya de ETA, se supo que la organización terrorista había atentado contra su vida en siete ocasiones.

En 1998 el PNV le presentó como cabeza de lista por Vizcaya para las elecciones autonómicas, y fue elegido presidente del Parlamento. Contó con el apoyo de todos los partidos de la Cámara excepto EH e IU.

Los primeros años de su presidencia fueron intensos, con una gran división en la Cámara entre el bloque nacionalista (PNV, EA y EH) y el constitucionalista (PP, UA y PSE), aunque su figura seguía siendo respetada.

El cambio de votación de los presupuestos, le hizo ganarse enemistades
Fue con el Plan Ibarretxe y la ilegalización de Batasuna, en el 2003, cuando la vida política vasca se crispó aún más y Atutxa tomó decisiones que le costaron la enemistad de la oposición y un juicio aún pendiente. Entre sus decisiones polémicas estuvo la de cambiar el sistema de votación tradicional de los presupuestos vascos, lo que permitió al Gobierno aprobarlos, la suspensión del presidente del PP, Carlos Iturgaiz como parlamentario, o no dejar votar a una diputada socialista presente en el hemiciclo que no pudo hacerlo por un fallo, lo que permitió también aprobar otros presupuestos.

Su negativa a disolver el grupo Sozialista Abertzaleak

Pero, sin duda, lo que más polémica provocó fue su negativa a cumplir la orden del Tribunal Supremo que en el 2003 ordenó la disolución del grupo Sozialista Abertzaleak (SA), el sucesor de Batasuna en el Parlamento Vasco.

Atutxa justificó su negativa en la autonomía de la Cámara, y tras ello, la Fiscalía General del Estado y el colectivo de funcionarios "Manos Limpias" presentaron sendas querellas ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra él y otros dos miembros de la Mesa del Parlamento por un presunto delito de desobediencia.

Este caso sigue abierto, ya que en diciembre de 2004 la jueza instructora lo archivó, pero en febrero de este año el TSJPV ordenó la continuación del procedimiento. Atutxa y los otros dos miembros de la Mesa (Gorka Knorr y Kontxi Bilbao) imputados tienen fijada la fecha del nuevo juicio el próximo 26 de este mes de octubre.

En principio, su renuncia al acta de parlamentario no tiene consecuencias sobre el caso. Atutxa se va tras haber vuelto a encabezar la lista del PNV por Vizcaya en las últimas elecciones autonómicas, del 17 de abril de este año, y fracasar en su intento de ser reelegido presidente.

Ahora, abandona la vida política el parlamentario vasco más votado, vilipendiado por la oposición, pero que no ha perdido un ápice de popularidad entre las bases del PNV, como se comprobó en el último Alderdi Eguna (día del Partido) del pasado día 25, cuando fue el más aplaudido.

Cerca ya de la jubilación, vuelve a la BBK, la caja de ahorros de Vizcaya, y quizás presida la Fundación Sabino Arana, vinculada al PNV, lejos, en cualquier caso, de los puestos "de las más alta responsabilidad" que le auguró el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, cuando no pudo ser reelegido como presidente de la Cámara.

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