El tifón Parma, que se ubica a 270 kilómetros al este de la isla de Catanduanes, está ganado fuerza a medida que avanza con rumbo oeste-noroeste hacia el tierra y ya ha provocado fuertes lluvias en la zona.

Se espera que el tifón toque tierra el sábado cerca de las provincias de Aurora e Isabela, al noreste del país, en la isla de Luzon. La mayor parte de la región es montañosa y no tiene gran población, pero Parma podría llevar fuertes lluvias a la región durante los próximos dos días, empeorando la situación en Manila.

La región de Asia Pacífico ha sido golpeada por una serie de desastres naturales en los últimos días, entre ellos el tifón Ketsana, que dejó más de 400 personas muertas en Filipinas, Vietnam y Camboya.

Dos poderosos terremotos sacudieron a la isla indonesia de Sumatra, y se teme que la cifra de muertos se eleve a miles, y un tsunami azotó a Samoa Americana y Samoa Occidental, dejando cerca de 150 fallecidos.

'Estamos preocupados por los efectos que más lluvia podría tener en los trabajos de ayuda en las zonas inundadas, porque el nivel del agua podría aumentar nuevamente', dijo el secretario de Defensa de Filipinas, Gilberto Teodoro, en un informe a la prensa transmitido por la televisión nacional.

Teodoro, jefe del Consejo Nacional de Coordinación de Desastres, ha puesto a la policía y el Ejército en alerta y ordenó a las agencias civiles que hagan acopio de alimentos, agua, medicinas, combustibles y otros suministros.

La oficina de meteorología dijo que Parma, con ráfagas de hasta 230 kilómetros por hora en su centro, será el tifón más poderoso que llegue al país desde 2006.

'Aún es muy posible que tengamos que elevar la señal a 4 a medida que se acerque a Luzon, en el norte del país', dijo Prisco Nilo, director de la oficina de meteorología, a periodistas.

En señal 4, los edificios comerciales y residenciales pueden resultar gravemente dañados, árboles grandes pueden ser arrancados de raíz y la electricidad y las líneas de comunicaciones pueden resultar cortadas.

Ketsana dejó a decenas de miles sin hogar en Manila y sus alrededores, y zonas en torno a un lago cerca de la capital siguen sumergidas bajo 2 ó 3 metros de agua. También dañó o destruyó más de 108 millones de dólares en cosechas, infraestructuras y propiedad.

Filipinas es frecuentemente golpeada por tifones en el verano, los que frecuentemente suelen continuar rumbo a Vietnam, China y Taiwán antes de debilitarse en tierra.