El seísmo de magnitud 7,6, que afectó el miércoles a la animada ciudad portuaria de 900.000 habitantes, derribó cientos de edificios.

Las conexiones telefónicas estaban en su mayoría cortadas, lo que dificultaba la tarea de las autoridades para evaluar la extensión del daño y las pérdidas de vidas.

'He estado en seísmos aquí anteriormente y éste fue el peor. Hay sangre por todas partes, personas que han perdido las extremidades. Vimos edificios colapsados, personas muriendo', dijo Greg Hunt, estadounidense de 38 años, quien se encontraba en el aeropuerto de Padang.

Un reportero de Reuters en la ciudad dijo que los equipos de rescate estaban sacando a personas de los edificios, pero aún no habían muchas muestras de que se estuviese distribuyendo ayuda.

Las reservas de combustibles eran escasas y se produjeron algunos saqueos. Además, algunas tiendas habían agotado sus existencias de comida.

La ministra de Sanidad, Siti Fadilah Supari, declaró a periodistas en Yakarta antes de viajar hacia Padang que podría haber miles de víctimas, dado el alcance de los daños.

Un trabajador dedicado a reunir datos del desastre en el Ministerio Social estimó el número de muertes confirmadas en 529.

Por otra parte, el presidente Susilo Bambang Yudhoyono, quien volvió al país el jueves tras la reunión del G-20 indicó a los periodistas que el país podía coordinar los esfuerzos de asistencia, pero que se encontraba abierto a recibir ayuda del exterior.

Australia, Corea del Sur y Japón fueron algunas de las naciones que ofrecieron asistencia o ayuda.

Dos aviones de transporte Hercules que transportaban ayuda médica, así como también 20.000 tiendas y 10.000 mantas, también volaron el jueves a Padang, informó la agencia estatal de noticias Antara.

Un segundo temblor, de magnitud 6,6, golpeó el jueves otra parte de la isla de Sumatra, causando más miedo, según informaciones de varias televisiones. No hubo información sobre víctimas mortales.

El epicentro del segundo terremoto estuvo a 255 kilómetros al sudeste de Padang, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos.

DERRUMBE EN HOSPITAL

Un consultorio de dos plantas en el principal hospital de Padang se derrumbó, pero se encontraba vacío en el momento del movimiento telúrico.

Los pacientes de salas cercanas fueron evacuados e instalados en tiendas cercanas, mientras se establecía una morgue provisional al aire libre, con filas de cadáveres cubiertos por bolsas amarillas.

Un hombre angustiado se desmayó tras identificar a su hija entre las víctimas.

Paralelamente se estaban realizando operaciones quirúrgicas en tiendas blancas cercanas.

'Hemos realizado cientos de operaciones desde el terremoto', comentó el doctor Nofli Ichlas. 'Algunos huesos rotos, otros con miembros completamente amputados. Cráneos fracturados, trauma abdominal también, cuando algo se ha insertado en el cuerpo de los pacientes', enumeró.

Las fuertes lluvias dificultaban los esfuerzos de rescate y las autoridades dijeron que se había cortado la electricidad en Padang, ciudad ubicada en una planicie costera y rodeada por altas montañas.

El daño en los caminos había afectado el transporte de caucho en Sumatra Occidental, la quinta provincia productora de este material en Indonesia.

Sumatra, una de las regiones de mayor actividad sísmica de Asia, también posee algunos de los mayores campos petroleros del archipiélago, así como también una terminal de gas natural licuado, pero no hubo informes de daños en sus instalaciones.

En el 2004 un terremoto de magnitud 9,15, con epicentro 600 kilómetros al noroeste de Padang, causó un tsunami que provocó la muerte de 230.000 personas en Indonesia y en otras naciones con costas en el océano Indico.