John Travolta y su hijo
John Travolta y su hijo Jett, en una foto de archivo (KORPA). KORPA

El actor John Travolta reveló el miércoles, durante un juicio por extorsión en Bahamas, que se le dijo que, a menos que pagara 25 millones de dólares, se venderían historias a la prensa dando a entender que la muerte de su hijo fue intencionada y que él debía ser culpado.

Travolta sostuvo que el 16 de enero fue informado en primera instancia por su amigo y empleado Ronald Zupancic de la supuesta amenaza y demanda de dinero. Los hechos ocurrieron dos semanas después de que el hijo de Travolta, Jett, de 16 años, falleciera producto de una "deficiencia cardíaca" durante las vacaciones de su familia en las Bahamas.

El ex trabajador sanitario Tarino Lightbourne y la ex senadora bahameña Pleasant Bridgewater, que es abogada, están acusados de conspiración y de tratar de extorsionar a Travolta mediante amenazas. Bridgewater también está acusada de apoyar la extorsión.

Difundirían historias "que supondrían que la muerte de mi hijo fue intencionada y que yo era culpable de algún modo"

Travolta testificó la semana pasada que intentó salvar frenéticamente a su hijo al realizar una resucitación boca a boca, mientras otro visitante del centro de vacaciones ayudó con las compresiones de pecho y utilizó un desfibrilador para reanimar a Jett, que fue hallado inconsciente en el suelo de un baño.

Travolta relacionó la supuesta amenaza a una declaración de renuncia de responsabilidades, que libera al personal médico de cualquier responsabilidad en la muerte de su hijo. El actor dijo que la firmó tras la llegada del personal sanitario a la casa de vacaciones de la familia en el centro turístico Old Bahama en la isla Gran Bahama.

Observado en la corte por su esposa, Kelly Preston, Travolta señaló que se le dijo que si no pagaba 25 millones de dólares el documento sería vendido a la prensa y que sería usado para inventar historias. Al ser interrogado por el fiscal en jefe acerca del tipo de historias, Travolta respondió, "historias que supondrían que la muerte de mi hijo fue intencionada y que yo era culpable de algún modo".

El actor agregó que no se le hicieron amenazas o demandas de pago personalmente por parte de ninguno de los acusados. Testimonios previos indicaron que Bridgewater estaba actuando como abogada del trabajador sanitario, que perdió su empleo por discutir la muerte de Jett con la prensa.

La abogada de Travolta en Bahamas, Allyson Maynard-Gibson, testificó el martes que Bridgewater le mostró una copia de la liberación de responsabilidades médicas y que quería dar a Travolta la primera oportunidad de compra del original, debido a que varios medios de prensa habían expresado su interés en el documento.