El objetivo de la iniciativa, puesta en marcha con el apoyo del Gobierno marroquí, es reenviar al país africano a los chicos que viven solos en la comunidad en situación irregular y darles allí formación y ayuda. La Comunidad tiene 297 menores marroquíes acogidos, 81 más que en enero de 2004. Este año sólo seis han vuelto a Marruecos.