Banco 'antimendigos' en la Rambla del Raval de Barcelona
Banco 'antimendigos' en la Rambla del Raval de Barcelona TONI AYALA

El distrito de Ciutat Vella de Barcelona ha creado una unidad de gestión del espacio público para aplicar soluciones urbanísticas con el fin de evitar lo que consideran conductas incívicas en plena calle. Desde bancos antiindigentes con apoyabrazos que impiden que se tumben, hasta esquinas con rampas para que la gente no orine en la calle.

Los bancos antimendigos están habilitados con apoyabrazos para que nadie se pueda tumbar en ellosEste plan, junto con la intervención de patrullas policiales o de brigadas de limpieza, persigue conseguir una intervención urbanística eficaz en las zonas más degradadas del distrito de Ciutat Vella.

El urbanismo preventivo se ha empezado a aplicar en 24 puntos conflictivos del distrito, entre los que se encuentran la Plaza de George Orwell, el entorno del MACBA, la calle de Escudellers y la Illa dels Robadors. Estas zonas conflictivas empezaron a detectarse hace un año, y desde entonces, se han tomado medidas urbanísticas para evitar su degradación.

Esquina 'antiorines' en la Rambla de Santa Mónica.La medida más eficaz de este plan es la implantación de bancos antimendigos, habilitados con apoyabrazos que dividen los bancos en cuatro partes e impiden que nadie se pueda tumbar en ellos.

Otra solución urbanística, además de los bancos, es la conversión de algunas esquinas en rampas, para impedir que la gente orine en ellas. Además, algunas zonas donde habitualmente se practicaba el botellón también han sido remodeladas para impedir que se acumulen los desperdicios. Aunque estas medidas no han logrado erradicar del todo las conductas incívicas, sí han ayudado a minimizar su impacto.

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