Robert Micheletti
El presidente golpista de Honduras, Roberto Micheletti. Henry Romero / REUTERS

El presidente golpista de Honduras, Roberto Micheletti, abrió este martes la puerta, a petición del Parlamento, a la derogación de un decreto que desde este fin de semana mantiene suspendidas varias garantías constitucionales y que amparó la clausura de dos medios de comunicación.

"Voy a consultar con la Corte Suprema de Justicia, con el Tribunal Supremo Electoral, incluso, si hay posibilidad de hablar con los candidatos presidenciales (...) y así tomar la decisión más conveniente a los intereses de nuestra patria que (...) será derogar ese decreto en el momento más oportuno", dijo Micheletti.

En el término de esta semana estaremos dándole solución a esto "En el término de esta semana estaremos dándole solución a esto", agregó Micheletti, tras reunirse con el presidente del Legislativo, José Alfredo Saavedra, y otros diputados que le pidieron derogar el decreto.

El presidente golpista aseguró que aceptaba la propuesta del Parlamento para favorecer el diálogo sobre la crisis política que vive el país.

El Gobierno de facto publicó el sábado un decreto por el cual suspende durante 45 días las libertades de circulación y expresión, y prohíbe las reuniones públicas, entre otras medidas.

Micheletti ha impedido a los segudiores de Zelaya manifestarseSegún Micheletti, el decreto se emitió por la llamada a la "insurrección" del depuesto presidente, Manuel Zelaya, quien está desde hace una semana en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Micheletti recordó que el decreto se deberá derogar en un Consejo de Ministros, de la misma forma en la que fue aprobado.

Amparado por el decreto, publicado en la gaceta oficial el sábado y difundido el domingo, el Gobierno de Micheletti clausuró dos medios de comunicación, Radio Globo y Canal 36, e impidió marchar a los seguidores de Zelaya en Tegucigalpa y otros puntos del país, en la jornada en que se cumplen tres meses del golpe de Estado.

Rechazo de la oposición

El decreto fue rechazado también por líderes políticos de oposición y seguidores de Zelaya. "No apoyaríamos nada, ni respaldaríamos nada que restrinja la libertad de expresión ni que restrinja tampoco las garantías individuales", expresó a periodistas el candidato presidencial del Partido Nacional, Porfirio Lobo, antes de que el titular del Congreso solicitara la derogación del decreto a Micheletti.