La Luna
Fotografía de la Luna.

Tres misiones distintas que investigaban la Luna han hallado pruebas claras de la presencia de agua en el satélite, al parecer concentrada en los polos y posiblemente formada por el viento solar.

Cuando hablamos de agua en la Luna no hablamos de lagos, sino de moléculas

Los estudios, que se publicarán el viernes en la revista Science, miestran que el agua podría estar moviéndose por la Luna, formándose y reformándose conforme las partículas se mezclan con el polvo en la superficie lunar.

Carle Pieters y su colegas de la Universidad de Brown en Rhode Island revisaron datos de la misión india Chandrayaan-1 , la primer misión lunar india, y hallaron pruebas espectográficas de la presencia de agua. Ésta parece ser más abundante cerca de los polos, señalaron.

"Cuando decimos 'agua en la Luna', no estamos hablando de lagos, océanos o incluso charcos. Agua en la Luna significa moléculas de agua e hidroxilos (hidrógeno y oxígeno) que interaccionan con las moléculas de roca y polvo, específicamente en los milímetros más altos de la superficie lunar", indicó Pieters en un comunicado.

Jessica Sunshine y sus colegas de la Universidad de Maryland emplearon rastreos infrarrojos de la nave Deep Impact para mostrar agua en toda la superficie del satélite, mientras que Roger Clark y sus compañeros del Sondeo Geológico de EEUU emplearon un espectómespectrómetroetro -que reduce las ondas deluz para analizar elementos y químicos reflejados en ellas - de la nave Cassini para identificar el agua.

"Estos informes de la superficie lunar coinciden con el intenso interés en el agua de los polos de la Luna", afirmó en un comentario Paul Lucey, de la Universidad de Hawaii y que no participó en la investigación.

Hay regiones mucho más húmedas por descubrir que las investigadas hasta la fecha

"Hay regiones mucho más 'húmedas' por descubrir lejos de los lugares que han sido investigados hasta la fecha", añadió Lucey.

"También es posible que los minerales que contienen agua observados antes en muestras lunares, pero a las que se acusó de ser contaminación terrestre, podrían ser indígenas. Quizá el resultado más valioso de estas nuevas observaciones es que impulsan una revisión crítica de la noción de que la Luna es seca. No lo es", concluyó.

El mes que viene, el Satélite de Sensor y Observación y de Cráteres Lunares de la NASA, o misión LCROSS, intentará detectar agua estrellando de forma deliberada una gran nave contra la Luna.