Ahmadineyad, ante la ONU
El presidente iraní, durante su discurso ante la Asamblea General. Muchos delegados abandonaron la sesión. Peter Foley / EFE

Después de haber afirmado en las últimas horas que el Ejército iraní "cortará las manos a quien se atreva a atacarnos", y de haber negado una vez más el Holocausto, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, suavizó algo su tono este miércoles en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde afirmó que su país está dispuesto a "participar" en la construcción de una "paz y seguridad duraderas" en el mundo y a "estrechar las manos honestas".

Irán tiene uno
de los Gobiernos
más progresistas
y democráticos
del mundo
Ahmadineyad, no obstante, volvió a atacar duramente al Gobierno israelí y defendió el programa nuclear de Irán, puesto de nuevo en entredicho por EE UU, Rusia, Francia, Reino Unido, China, y Alemania, al tiempo que subrayó que tenía "uno de los Gobiernos más progresistas y democráticos del mundo", en respuesta a las críticas por el pasado proceso electoral de su país.

La delegación estadounidense ante la ONU, al igual que las de otros países occidentales, abandonó el pleno de la Asamblea General cuando el presidente iraní tomó la palabra.

"Estrechar manos honestas"

"Nuestra nación está preparada a estrechar calurosamente las manos honestas que se nos extiendan", dijo el mandatario iraní, en una aparente referencia a la disposición del presidente de EE UU, Barack Obama, de dialogar con Teherán.

Ahmadineyad hizo una referencia en su discurso a su reciente y polémica reelección, al asegurar que Irán "ha llevado a cabo con éxito una elección gloriosa y completamente democrática que abre un nuevo capítulo".

"Antisemita y ofensivo"

Pese a rebajar el tono de anteriores intervenciones, Ahmadineyad arremetió en varias ocasiones contra Estados Unidos y, particularmente contra Israel, al que de nuevo se refirió como "el régimen sionista".

Cientos de personas
se concentraron en el exterior de la ONU para pedir libertad en Irán
Acusó al Gobierno israelí de llevar a cabo "políticas inhumanas" y "un genocidio" contra las poblaciones palestinas en los territorios ocupados, "de los que fueron expulsados hace 60 años mediante la fuerza y la coerción".

"¿Cómo es que los crímenes de los ocupadores contra mujeres y niños indefensos y la destrucción de viviendas, granjas, hospitales, y escuelas, puede recibir el respaldo incondicional de ciertos gobiernos?", se preguntó.

Las palabras del presidente iraní suscitaron una reacción inmediata de Washington: "Es una decepción que el señor Ahmadineyad de nuevo decida hacerse eco de un lenguaje antisemítico, ofensivo, y cargado de odio", dijo el portavoz de la Misión de EE UU ante la ONU, Mark Kornblau.

Poco antes de que la intervención del presidente iraní, cientos de personas se congregaron en el exterior de la ONU con banderas iraníes y las caras pintadas de verde para pedir libertad y democracia en este país.