Manuel Zelaya
Manuel Zelaya descansa en la embajada brasileña en Tegucigalpa. Edgard Garrido / REUTERS

El presidente del Gobierno de facto de Honduras, Roberto Micheletti, está dispuesto a conversar con el depuesto mandatario, Manuel Zelaya, para resolver la crisis que vive el país centroamericano, siempre y cuando este último reconozca la convocatoria de las elecciones para el 29 de noviembre.

"Estoy dispuesto a discutir cómo resolver la crisis política (...), estoy listo para conversar con el señor Zelaya siempre y cuando reconozca explícitamente las elecciones del 29 de noviembre", dijo el canciller del Gobierno de facto, Carlos López, al dar lectura en televisión de un mensaje de Micheletti.

De ninguna manera se ha hablado del retorno de Zelaya
a la presidencia
El ministro de Micheletti aclaró, no obstante, que "de ninguna manera se ha hablado en este mensaje del retorno del señor Zelaya a la presidencia de la República", como exige el mandatario derrocado y la comunidad internacional.

La propuesta "no puede deshacer la orden de arresto de la Corte Suprema de Honduras en su contra ni los cargos que encara bajo nuestro sistema judicial independiente", dijo.

"Dificultades legales"

"Mi oferta es alcanzar una solución política pero no puede resolver sus dificultades legales", agregó López al leer en inglés el mensaje de Micheletti.

El regreso de Zelaya a la presidencia es el punto central del Acuerdo de San José, presentado por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, en el proceso de mediación que encabeza. Ese punto fue rechazado por el Gobierno de Micheletti, decisión que, según el propio Arias, hizo fracasar la mediación.

Indicó que el gobernante de hecho está dispuesto a hablar "con cualquiera, en cualquier lugar y en cualquier hora", y reconoció el trabajo de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton; el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y el canciller de Panamá, Juan Carlos Varela.

Zelaya: "Manipulación"

Por su parte,  Manuel Zelaya respondió que dicha oferta es una "manipulación" y le acusó de no tener voluntad de resolver la crisis que vive el país. "Todo esto es una manipulación", aseguró.

No hay voluntad de resolver la crisis que tiene el paísZelaya añadió que "no hay voluntad de resolver la crisis que tiene el país" y afirmó que Honduras vive una convulsión "a causa del golpe de Estado", del que fue objeto el 28 de junio pasado.

Zelaya dijo que si no hay "igualdad para todos" en los comicios generales convocados para el próximo 29 de noviembre, no hay trato.

Zelaya indicó que él no pretende rehuir la justicia en su país, ante las "supuestas acusaciones" en su contra por presuntos delitos de corrupción, incluido el de "traición a la patria", que ha hecho la Fiscalía.  Agregó que responderá esas acusaciones en el momento en el que se le cite, pero que los miembros del Gobierno de facto de Micheletti "no pueden desconocer que hubo un golpe de Estado".  Que" también es un delito" por el que también "ellos tendrán que responder".

El presidente depuesto declaró que no tiene intención de pedir asilo político a Brasil y confirmó al canal de televisión brasileño Globo que sólo solicita "protección" a este país.

Preguntado por cuánto tiempo tiene previsto permanecer en la embajada brasileña, Zelaya rechazó dar una fecha al asegurar que ello "depende de un proceso de negociación política".

Manuel Zelaya se encuentra en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde este lunes, cuando regresó por sorpresa al país, del que fue expulsado por la fuerza el pasado 28 de junio.