El sector químico de Tarragona prevé terminar este 2009 con una bajada en la producción situada entorno el 30 por ciento, según avanza el presidente de la Asociación Empresarial Química (AEQT), Antón Valero quién señala que en estos momentos no se puede hacer una previsión sobre qué pasará en el 2010.

De momento, el informe anual presentado señala una disminución en el volumen de producción en el año 2008 entorno el 16 por ciento respecto el 2007 y que sitúa los índices a niveles similares al año 2001, con unas 17.800.000 toneladas de producción.

Valero, que aún no ve el final de la crisis, explica que la bajada de la demanda el año pasado fue sobre el 20 o 30 por ciento con el cierre de algunas plantas incluido, y por lo que se refiere a los precios, bajaron entre un 10 y un 20 por ciento, sobre todo por la bajada del precio del petróleo.

Los productos más afectados fueron los relacionados con los sectores de la construcción y el automóvil y los menos los agrícolas y de alimentación. Por lo que se refiere al empleo, se destruyó un 5 por ciento de puestos de trabajo directos, lo que supuso el despido de cerca de 300 personas.

La química está haciendo esfuerzos para "sobrevivir" a la crisis, según remarca Valero, mediante la reducción de costes y la apuesta por el I+D+I, aunque señaló que después del 2008 "nada será igual". Una de las claves para la recuperación se encontrará, según afirma, en la evolución del crecimiento que experimente Asia.

La AEQT agrupa a 26 compañías químicas del polígono de Tarragona, entre las que se encuentran Basf, Dow y Repsol.