England sentenciada a 3 años de prisión por abusos en Abu Ghraib
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En su testimonio horas antes de conocerse el fallo, England -quien podía haber sido condenada hasta a nueve años en prisión- se disculpó por sus acciones y dijo que aún era una patriota estadounidense.

'Después de que las fotos fueron publicadas, he oído que hubo ataques contra las fuerzas armadas estadounidenses debido a eso', señaló England.

'Pido disculpas a las fuerzas de la coalición y a todas las familias', dijo Lynndie al jurado de cinco oficiales. También pidió disculpas a 'los detenidos, a las familias, a Estados Unidos y a todos los soldados'.

Cuando uno de sus abogados le preguntó a England por una foto de su bebé con una bandera estadounidense, ella contestó: 'Aún soy patriota, señora'.

England, de 22 años, fue declarada culpable el lunes por maltratos, tales como atar por el cuello a un prisionero iraquí desnudo en una sección de la prisión de Abu Ghraib donde no desempeñaba ninguna función.

La ex trabajadora de una industria avícola responsabilizó de sus actos a la relación sentimental que mantuvo con el soldado Charles Garnes, líder del grupo que maltrataba a los prisioneros en Abu Ghraib y padre del bebé de England.

'Estaba avergonzada porque fui usada por el soldado Graner; no me di cuenta en ese momento', declaró, tomando pausas para ordenar sus pensamiento. 'Confié en él y lo amé'.

Charles Garner ha dicho que England es una muchacha joven y susceptible.

El testimonio de England y la aparición de su bebé en la sala de la corte marcial fue un claro último esfuerzo para humanizar el juicio contra la mujer, cuyo rostro es conocido mundialmente.

England fue declarada culpable de seis cargos el lunes, y todos ellos incluyen en su redacción la frase 'postura inadecuada para una fotografía'. La publicación de esas imágenes a comienzos del 2004 provocó un importante daño a la imagen estadounidense.

El caso de England fue el último proceso contra los soldados de menor rango que trabajaron en Abu Ghraib.

El ejército también ha reprendido a oficiales de mayor rango, pero ninguno ha afrontado cargos criminales. Al menos un capitán militar dijo que los maltratos ocurrieron, a menudo, bajo las órdenes o el consentimiento de oficiales superiores en Faluya.

/Por Adam Tanner/.*.