Un grupo de científicos reconoció, por primera vez, que un ataque cerebral puede producir en los afectados una falsa ilusión de cambio de sexo. El trastorno, no obstante, se corrige en el momento en que al paciente le son suministrados los fármacos requeridos.

Por el momento, sólo se ha conocido el caso de una mujer alemana de 37 años de edad que, en el año 2006, sufrió una aplopejía que le produjo esta confusión. La mujer tuvo que permanecer ingresada en un centro para pacientes epilépticos, en el que además de diagnosticarle algunos síntomas habituales, como naúseas o miedos; experimentó la falsa impresión de estar convirtiéndose en un hombre.

Una de las veces, miré mis brazos y eran de hombre, incluso me había crecido vello

La paciente relató a sus médicos: "Dejo de sentirme como una mujer. Tengo la impresión de que me estoy convirtiendo en un hombre . Mi voz, por ejemplo, suena como si fuera masculina. Una de las veces, miré mis brazos y eran de hombre, incluso me había crecido vello".

Como recogen desde la web de NBC, la extraña ilusión no se limitó sólo a ella, también se extendía a otras personas de su entorno, en las que la paciente también experimentó este cambio de sexo. "En otra ocasión, percibí cómo le ocurría a una amiga mía que estaba en la habitación; se convertía en un hombre y hasta su voz cambiaba", relataba la mujer.

Antes de sufrir el ataque, la paciente era una mujer completamente sana, y en su historial no constaba ningún otro episodio de trastornos mentales, aparte de algunos indicios de depresión, ya en su edad adulta. Una vez le fueron suministrados los fármacos antiepilépticos, la falsa ilusión desapareció.

Posteriormente, una resonancia magnética reveló que la mujer tenía un tumor, que podría estar vinculado al origen de los ataques. El tumor, un ganglioglioma, es uno de los considerados benignos; y se localizaba en la amígdala cerebral derecha.

La amígdala cerebral parece desempeñar un importante papel en el proceso de la identidad, lo que sugiere que la percepción del género podría hallarse en el cerebro.